N° 243 - El metal del diablo
El 21 de diciembre de 1942, a las 10 de la mañana, los soldados abrieron fuego contra la multitud con ametralladoras, un mortero de campaña y fusiles. Los 8.000 trabajadores huelguistas de las minas de estaño de Simón Patiño en Catavi, Bolivia, acompañados por sus esposas e hijos, no tenían ningún refugio disponible. El fuego continuó hasta las 3 de la tarde. Nunca se supo cuántos mineros, mujeres y niños murieron ese día. Oficialmente se dijo que hubo 19 muertos y 40 heridos. Sin embargo, un testigo ocular aseguró que más de 40 cadáveres fueron acarreados en camiones. Y un oficial que estuvo en el sitio declaró que por lo menos 400 muertos fueron enterrados precipitadamente ese mismo día en un cementerio cercano, adoptándose precauciones para que no se pudieran… [...] Continuar leyendo »








