Artículos de Junio de 2005.

Nº 294 - Carlos Gardel. Su trágica muerte evocada en una poesía de Máximo Orsi

24 de Junio de 2005 ≈ 19:46 | tamaño de texto | versión para imprimir

A 70 años de su muerte

Por Máximo Orsi

Para decir lo que era me sobran las palabras,
su nombre es, y ha sido pregón de las barriadas.

Zorzal en todo cerco de las casitas pobres,
farol en una esquina plateando los zanjones.

Fue su chambergo gaucho y su sonrisa franca
el pasaporte criollo de todas las aduanas.

El le cantó a las novias en suaves serenatas,
y puso en sus murmullos dulzor en las palabras.

Lucía como nadie su estampa bien porteña
porque amasó en cien noches su lírica bohemia.

Desde el salón más rico hasta el boliche más pobre
él siempre fue el “Carlitos” humilde, sin retoques.

Las pibas lo querían, las viejas lo adoraban,
él fue como un lucero en toda madrugada.

De pronto, sin quererlo sintióse golondrina,
y en ese viaje sin retorno se fue con su sonrisa.

Lloraron las guitarras, heridas en… [...] Continuar leyendo »

Nº 293 - La marcha Mi bandera

20 de Junio de 2005 ≈ 15:11 | tamaño de texto | versión para imprimir

Aquí está la bandera idolatrada,
la enseña que Belgrano nos legó,
cuando triste la patria esclavizada
con valor sus vínculos rompió.

Aquí está la bandera esplendorosa
que al mundo con sus triunfos admiró,
cuando altiva en la lucha y victoriosa
la cima de los Andes escaló.

Aquí está la bandera que un día
en la batalla tremoló triunfal
y, llena de orgullo y bizarría,
a San Lorenzo se dirigió inmortal.

Aquí está, como el cielo refulgente,
ostentando sublime majestad,
después de haber cruzado el continente,
exclamando a su paso: ¡Libertad!
¡Libertad! ¡Libertad!
Letra: Juan Chassaing
Música: Juan Imbroisi… [...] Continuar leyendo »

Nº 292 - Al borde de la guerra civil. La masacre de Plaza de Mayo del 16 de junio de 1955

16 de Junio de 2005 ≈ 19:21 | tamaño de texto | versión para imprimir

[Dibujo de Enrique Breccia]
“No me quedaba más que irme del país. Si me quedaba, si apelaba a los trabajadores, al pueblo, hubiese sido un río de sangre. Yo vi a España después de la guerra civil, yo vi a esos crápulas bombardeando la Plaza de Mayo, ¡valientes!” Juan Domingo Perón, 3 de octubre de 1955
[Investigación histórica de Enrique Pavón Pereyra y otros]

Hoy se cumplen cincuenta años del acontecimiento fundante de la barbarie oligárquica contemporánea.

A las 12.40 del mediodía del jueves 16 de junio de 1955 una escuadrilla de combate de 29 unidades de la aviación naval conducida por militares amotinados con apoyo en tierra de infantes y “comandos civiles” ametralló y arrojó sobre la Casa de Gobierno, los alrededores de la Plaza de Mayo atestada de gente, la residencia presidencial… [...] Continuar leyendo »

Nº 291 - El caballero de las letras. La muerte de Jorge Luis Borges en Ginebra y una nota del crítico Harold Bloom

13 de Junio de 2005 ≈ 9:44 | tamaño de texto | versión para imprimir

En noviembre del 85 una biopsia le detecta un cáncer de hígado. Poco después decide pasar sus últimos días junto a María Kodama en Ginebra, Suiza. Seis meses después, en abril, contrae enlace con ella y el 14 de junio de 1986 muere en Ginebra.

Jorge Luis Borges había nacido en una casa de Tucumán al 800 en 1899. Un par de años después la familia se trasladó al barrio de Palermo, que nutrirá la mitología porteña de sus primeros libros de poesía. En 1914 la familia Borges se instala en Ginebra, donde Jorge Luis cursa su bachillerato. Regresa a Buenos Aires en 1921.

En 1928 apoya la reelección de Hipólito Yrigoyen. En 1950 es elegido presidente de la SADE. Tras la caída de Perón en 1955 es nombrado director de la… [...] Continuar leyendo »

N° 290 - La profanación. El robo de las manos del general Juan Domingo Perón

10 de Junio de 2005 ≈ 18:12 | tamaño de texto | versión para imprimir

[Investigación periodística de Damián Nabot y David Cox]

En la calle, la multitud se hacía cada vez más densa. Un hormiguero de cabezas bajas, ojos lagrimeantes y gargantas acongojadas rodeaba el Congreso. Tres días después del aciago 1º de julio de 1974 se ordenó cerrar las puertas. Afuera todavía quedaban muchos miles que deseaban ver por última vez a Juan Domingo Perón y esperaron en vano que los dejaran entrar. El destino del cuerpo era ya un asunto de Estado.

Había comenzado a llover. Las gotas golpeaban sobre la cúpula y un delgado hilo de agua se filtró entre los vidrios. Dos médicos se acercaron al cadáver con un maletín: “somos de la funeraria, tenemos que aplicarle unas inyecciones al cuerpo”, informaron a la guardia. Trabajosamente, los médicos sacaron el cuerpo del… [...] Continuar leyendo »

Recomendados de febrero