N° 307 - Bartolomé Hidalgo, el primer poeta gaucho
Bartolomé José Hidalgo nació en Montevideo el 24 de agosto de 1788. A raíz de la muerte de su padre en 1800, todavía niño debió enfrentar el mantenimiento de la familia. Por eso afirmaba: “soy de una familia muy pobre, pero honrada; soy hombre de bien y esto es todo mi patrimonio”. Su instrucción fue impartida por los padres franciscanos, y evidentemente leyó a los neoclásicos españoles, tanto los líricos como los dramáticos, de acuerdo con las exigencias del gusto de su época.
En 1803 aparece como empleado de tienda de don Martín Artigas, el padre de su gran amigo, compañero y jefe, José Gervasio Artigas. Luego fue empleado del Ministerio de la Real Hacienda (1806), por su práctica contable, pero el 20 de enero de 1807 participa contra los invasores ingleses en la refriega de El Cardal, después de haber sentado plaza en el batallón de milicianos. Vuelto a su puesto burocrático, en 1811 llega a Paysandú y Salto, luchando contra los portugueses bajo las órdenes de Artigas. Compone en esta fecha su “Himno Oriental”, por cuya causa fue declarado “benemérito de la patria” por el gobierno de Buenos Aires.
En 1816 se representó en la Casa de Comedias, su unipersonal “Sentimiento de un patriota” y, casi de inmediato, se le nombró director del mismo teatro. Ese mismo año compuso la “Marcha Nacional”, y el “Cielito Oriental” contra los portugueses. El crítico Tiscornia define toda la obra de este período como “poesía militante”.
El 27 de enero de 1817 entró Lecor al frente de las tropas portuguesas en Montevideo e Hidalgo decide en mayo radicarse en Buenos Aires. Aquí publica su “Cielito patriótico para cantar la acción de Maipú”, y “El triunfo” y “Nuevo diálogo patriótico”. Luego “Cielito patriótico” en homenaje al ejército libertador del Alto Perú y “Al triunfo de Lima y el Callao”; “Diálogo patriótico interesante” y su última producción, “Relación de las fiestas mayas”, en 1822. Tiscornia llama a la obra de este otro período, de mayor calidad literaria, como “poesía expectante”.
Una afección pulmonar lo obligó a radicarse en el caserío de Morón, villa aún de verdes campos y limpia, pero la muerte lo llevó el 28 de noviembre de 1822, a los 34 años, en un estado de pobreza total.… [...] Continuar leyendo »








