Nº 329 - ¿Bolívar regresa como el Cid?

[Por Roberto Bardini, gentileza de Bambú Press]
El 20 de septiembre de 1830, Simón Bolívar le escribe desde Cartagena de Indias a Pedro Briceño Méndez, su ex ministro de Marina y Guerra: «Estoy viejo, enfermo, cansado, desengañado, hostigado, calumniado y mal pagado. No pido por recompensa más que el reposo y la conservación de mi honor; por desgracia es lo que no consigo».
Tres meses después, un día como hoy, 17 de diciembre, Bolívar moría en Santa Marta. Tenía sólo 47 años y se llevó a la tumba el sentimiento de haber fracasado en su intento de crear los Estados Unidos de América Latina: «He sembrado en el viento y arado en el mar».
Triste epitafio para un civil que organizó un ejército rebelde multinacional -integrado por colombianos, argentinos, chilenos, peruanos y voluntarios europeos- y derrotó al imperio español en América del Sur. Terrible final para un político que fue presidente de seis países: la Gran Colombia, que incluía a Colombia, Venezuela, Ecuador y lo que hoy es Panamá (1819-30); Perú (1824-26) y Bolivia (1825-26).
El Libertador recorrió 123 mil kilómetros –muchos más que los que transitó Cristóbal Colón- y llevó la independencia a la distancia de 65 mil kilómetros, lo que equivale a una vuelta y media al planeta. Para decirlo de otra forma: abarcó el triple que el macedonio Alejandro Magno y diez veces más que el cartaginés Aníbal.
Pero los triunfos militares de Bolívar no fueron acompañados por éxitos políticos. Su fracaso más grande fue el Congreso Anfictiónico de Panamá, en junio de 1826, donde intentó la creación de una sola Hispanoamérica.
En la Grecia clásica, la «anfictionía» significaba un conjunto de ciudades o repúblicas hermanas, unidas por un idioma y una cultura comunes alrededor de un santuario u otro lugar notable. Existió, entre otras, la anfictionía de Delfos, dirigida por un consejo de 24 miembros, que representaba a las doce tribus de la región de las Termópilas. «¡Qué bello sería que el Istmo de Panamá fuera para nosotros lo que el de Corinto para los griegos!... Ojalá que un día tengamos la fortuna de instalar allí un augusto Congreso», se entusiasmaba el Libertador.
A la reunión sólo asistieron Colombia, Venezuela, Ecuador, Guatemala, México y Perú. Chile, los países centroamericanos y lo que hoy es Argentina, no participaron a causa de sus conflictos internos. Bolivia no llegó a tiempo. Decepcionado, Bolívar se comparó con «aquel loco griego que pretendía dirigir desde una roca los buques que navegaban».
El proyecto de una sola Patria Grande chocó con las posiciones particularistas de los antiguos virreinatos y capitanías generales del imperio español, cuyas oligarquías locales prefirieron buscar la independencia por separado.
Transcurrieron 178 años para la firma hace dos de la Declaración de Cuzco y la creación de la Comunidad Sudamericana de Naciones (Argentina, Bolivia, Brasil, Colombia, Chile, Ecuador, Guyana, Paraguay, Perú, Surinam, Uruguay y Venezuela). El proyecto representa al tercer mayor bloque económico del mundo, sólo superado por la Unión Europea y el Tratado de Libre Comercio de América del Norte.
La comunidad incluye a más de 360 millones de personas que habitan en un espacio que supera los 17 millones y medio de kilómetros cuadrados, con fuertes reservas de gas y petróleo para más de un siglo. Entre sus objetivos a largo plazo se cuentan una moneda única, un solo pasaporte, un tribunal de justicia común, un Parlamento, una unión aduanera, un mercado común y posiciones conjuntas en foros mundiales.
Quizá algún día se podrá decir que Bolívar –el hombre que creyó que había sembrado en el viento y arado en el mar- ganó la batalla después de muerto, como el Cid Campeador.





Comentarios:
La unión política de Sud América es un destino histórico inevitable. Detrás de esta próxima realidad está un pasado precolombino de altas culturas indígenas, un estado colonial común, un intento republicano mayormente fallido pero también común, y ahora,están presentes brillantes posibilidades de desarrollo, alrededor de realidades económicas y sociales fácilmente manejables hacia metas de bienestar social y fortaleza económica y financiera. La posición de Bolivia como potencia energética central en la región es un ejemplo que recuerda el incipiente proceso integrador europeo de la Comunidad del Carbón y el Acero. Basta ya de perder el tiempo. ¡Integrémonos en economías pujantes que permitan el vuelo de las mentes y los espíritus! Realicemos con felicidad y seguridad el sueño de Bolívar.
Publicado por: dante gumiel | Diciembre 18, 2006 01:26 PM
Bolivar seguira arando en el mar mientras nuestros pueblos no entiendan que el respeto a las leyes y a las instituciones son los cimientos de cualquier proyecto de Union. Un cambio cultural para recuperar la etica y el amor a la Patria es necesario para que Bolivar are en tierra fertil.
Publicado por: norberto cappiello | Diciembre 18, 2006 04:36 PM
Es una utopia pensar en una Union Total Sudamericana cuando naciones pequeñas (caso Uruguay) vulnerando un Tratado que regula las Soberanías de los dos estados ribereños del rio más limpio de Sudamérica (el rio Uruguay) está bajo el control inicuo de una potencia extracontinental que hoy gobierna Uruguay mal que les pese a los uruguayos. Mientras no se cumplan las clausulas del Estatuto del rio, no habrá Unidad en esta parte del mapa.
Publicado por: Hector Oscar Cottonaro | Diciembre 18, 2006 11:04 PM
Quizás hoy la historia pueda reivindicar a Bolívar, desde el momento que la nueva realidad de Latinoamerica empieza a cambiar. Como pueblos hermanos, con la misma historia de lucha emancipadora, pero también con las mismas traiciones internas de las siempre vendepatrias oligarquías locales; es hoy que una realidad política diferente hace pie en América del Sur. Es deseo de todos aquellos que apuntalamos la Lucha de Los Pueblos. Viva Nuestra America.
Publicado por: Jorge Dominguez | Diciembre 19, 2006 12:42 PM
Tengan buenas tardes y una felíz navidad y un próspero año nuevo. Excelente página, muchas gracias por estar en internet.Es necesario para nuestros pueblos latinoamericanos tener acceso a importantes documentos que nos hacen reflexionar y unirnos más para ser un continente libre de yugos imperialistas. Hasta pronto.
Publicado por: Antonieta Giacalone Helfertz | Diciembre 23, 2006 03:25 PM
Antes de pensar en la unión de nuestros pueblos, debemos pensar en la unión de nosotros mismos, de lograr el auto-abastecimiento de nuestros paises, de eliminar la corrupción, el abuso de las autoridades, de hacer cumplir las leyes, eliminar la burocracia, acabar con la polítiquería, la inseguridad,acabar con los gastos de miles de millones y millones de dólares que se pierden con la compra de armamentos innecesarios etc....
Se hace necesario se respete la propiedad privada, se promueva la enseñanza y la moral, "Moral y Luces son nuestras primeras necesidades", Al mismo tiempo, y para lograr lo deseado, hay crear empleos, desarrollar el campo, crear nuevas ciudades para trasladar a ellas una buena parte de la población concentrada en los cerros, barrios marginales etc..etc....
Una vez logrado esto, podemos comenzar a pensar en la unión con nuestros vecinos y con el resto de la comunidad latinoamericana.
Es un cuento de nunca acabar, sencillo pero para muchos muy dificil de entender, no hay otro camino.
Publicado por: Jorge González | Diciembre 26, 2006 01:26 PM
Por los vientos que soplan,la unión de nuestros pueblos al fin será un realidad, porque por ley de evolución los hombres y mujeres avanzamos por grados en lo que hoy llamamos la corresponsabilidad social desde el amor de familia, al amor ciudadano, del que AVANZAMOS hacia el amor provincial o regional para luego ascender al amor nacional hasta al fin alcanzar el amor universal sin fronteras, por el que se comprende que "no hay hombre diferente a otro hombre, ni patria que no necesite de las otras patrias". Durante muchos siglos solo algunos alcanzaron el amor universal y aun cuando creyeron arar en el mar, su siembra no fue envano y hoy cada dia son mas y nás, los que como colectivos ascienden al amor universal y retoman la espada de la solidaridad que tan noblemente legara Bolivar y con ella mucho mas temprano de lo que hasta ahora hemos imaginado, construiremos la UNIDAD DE LOS PUEBLOS SURAMERICANOS Y DEL CARIBE.
Publicado por: Aura Piña Rodríguez | Marzo 10, 2007 08:49 PM