Buscador

Ver listado de todos los artículos por fecha aquí.

Suscribite

Haga click aquí para suscribirse o desuscribirse a nuestro newsletter.

« Nº 337 - El primero | Inicio | Nº 339 - El continente blanco »

Nº 338 - Tomá p'azucar

BatallaChacabuco_AgendadeReflexion.jpg

Investigación histórica de Enrique Oliva, alias Françoise Lepot

Hoy se cumple un aniversario de la sangrienta e importante Batalla de Chacabuco, librada el 12 de febrero de 1817, que llevó a la independencia de Chile.

Cuando la fuerza expedicionaria se organizaba en el paraje del Plumerillo, hoy llamado Campo de la Gloria, en las afueras de la ciudad de Mendoza, el general San Martín atrajo, convocó y reclutó a muchos negros esclavos. La Asamblea del Año 13 sólo había dispuesto la libertad de vientres, que no alcanzaba a los esclavos entonces existentes.

San Martín, por las suyas, en su carácter de Gobernador Militar de Cuyo, difundió e hizo difundir en todo el país que cuantos se incorporaran a sus fuerzas inmediatamente serían reconocidos libres. Ante sus numerosos soldados negros, los arengó en la víspera de Chacabuco diciéndoles: “ustedes saben que los godos explotan la esclavitud de los negros y cuando los capturan los llevan al Caribe para cambiarlos por azúcar”.

Con el coraje estimulado por la defensa de su libertad, los ex esclavos entraron al combate con singular bravura. Y cuando sableaban a un realista gritaban “¡tomá p’azucar!”. Luego, en otras acciones, iban a seguir la misma costumbre.

El Libertador no sólo independizó a los negros, sino que los dignificó acordándoles muchos beneficios y honores. La caballería, en esos tiempos, era la fuerza donde servían los “caballeros”, que se presentaban con su propia cabalgadura, mientras los negros y la plebe eran destinados a la infantería y otros servicios. El arma de los montados conservó esa característica de elite hasta no hace muchos años, como una fuerza donde la oficialidad provenía mayoritariamente de familias patricias. Cuando en el arte de la guerra se incorporaron los tanques como instrumentos predominantes en cualquier conflicto terrestre, a sus batallones se los llamó –y se lo sigue haciendo hasta ahora- “caballería motorizada”.

El historiador José Maria Rosa cuenta del cabildo de una ciudad (que no nombraremos) donde los “caballeros” decidieron no cooperar con el ejército Libertador que se organizaba en Mendoza, por “no estar dispuestos a cabalgar junto a negros”. Es verdad, el Libertador montó a caballo a los esclavos por él redimidos, resultándole excelentes soldados. Haciéndoles justicia, quizás un negro al frente de una carga de caballería sería un símbolo más adecuado de la libertad que el representado por una mujer de torso desnudo mostrando en sus brazos en alto cadenas rotas.

San Martín también introdujo en su ejército innovaciones hasta entonces no conocidas en las fuerzas militares. Sirviéndose de los negros, formó un fanfarria que interpretaba no sólo marchas militares, sino también música variada, hasta bailable. El conjunto también tocaba los domingos en una glorieta mandada a construir por él, instalada en el entonces principal paseo mendocino, La Alameda. Como la gente elegante (llamémosla así) no sabía admirar la música de los soldados de color, no asistía a tales retretas. Pero el propio general, con uniforme de gala y del brazo de su esposa, concurría habitualmente a escuchar a su banda. Así, los hasta entonces indiferentes chupamedias cambiaron de opinión, imitándolo. Y las retretas se hicieron populares, tradición que se mantiene hasta hoy.

En el ejército de San Martín no hubo limitación alguna de ascensos a grados de jerarquía por razones étnicas ni posición social. Uno de los tantos ejemplos históricos fue el de un gauchito mendocino de 16 años, analfabeto, llamado Jerónimo Espejo, que se le presentó como voluntario y en los campos de batalla llegó al grado de capitán. Luego, ya de viejo se alfabetizaría y escribiría la fantástica obra El cruce de los Andes. Lorenzo Barcala (1795-1835), un negro hijo de esclavos que lo acompañó en sus campañas guerreras, luciéndose por su bravura y capacidad de mando, alcanzó por sus hazañas el grado de coronel y luego llegó a general. Siempre al grito de “¡Tomá p’azucar!”.

BatallaChacabuco1_AgendadeReflexion.jpg

BatallaChacabuco2_AgendadeReflexion.jpg

Comentarios:

MUY BUEN ARTICULO Y MAS AUN ANTE TANTOS VENDE PATRIAS SUELTO. ATTE.

La contribución de la población negra a la independencia de Argentina y Chile es inestimable como inestimable también, es su contribución a la formación del espíritu nacional, a través de prohombres de la talla del más grande payador Don Gabino Ezeiza.

Quiero expresar simplemente el gusto que me produce la manera, simple y llana, con se trata en esta página los asuntos más variados e interesantes de nuestra historia patria. Hago votos porque la publicación prospere y sea bien recibida por mis connacionales. Cordialmente. Leonardo.

Será interesante saber qué pasó con esa población negra y cómo desapareció, de nuestra tierra.

Y ansina así chei en estos pagos se fue blanqueando al negro hasta hacer tabla raza con él. ¡tomá p'azúcar! vociferaba aquella hechura de carne pa' cañón. Y fueron dogos negros mordiendo godos blancos. La escoba de ébano, el perfecto artículo de limpieza de varias madres patrias: la ironía de barrer para ser barrido. Cambalache problemático y febril, por principio un entierro y por final un destierro, es lo que recibió sobre todo este robledal de ébanos talado casi en su totalidad, que tuvo la noble virtud que solo puede lograr una doble esclavitud : hacer de su tripa corazón y labrar y librar de un solo saque dos guerras de independencia. ¡Ah! gaucha guacha guerra, ¡Ah! guacha gaucha guerra! En la vidriosa vidriera irrespetuosa de los cambalaches se ha mezclao la vida, aquella plebeya infantería, aquella fuerza de choque sin cuerpo pero con alma de patricios, con su niña ñata pegada a sus sueños de libertad, lo que efectivamente conseguía es hacer de su corazón tripa. No pudo ser caballería como ese cuerpo de patricios, fue mulatería ese cuerpo de tripacios, una grandiosa fuerza de choque camino más a su propia libertad que a nuestra independencia. Una independencia que fraternalmente supimos conseguir y fraticidamente supimos destruir. Lo dice la derrota : un fuerte aroma de victoria tiene la historia. ¿qué aroma tiene la historia?

Este articulo revela una vez mas que el General San Martin vivio efectivamente sobre el lema de "Igualdad, Libertad, Fraternidad" ejemplo que deveria ser seguido por todos que tienen el dever de velar por los destinos de la Nacion hoy en dia.

Conmueve la grandeza del General San Martín. Tanta generosidad de espíritu parece extraña e imposible en este momento histórico!
Cuándo emergerá de nuestro pueblo esa inclinación?

Estas notas son importante, porque no se conocen cuando uno lee nuestra historia.

El ejército libertador llevaba 3.000 hombres aproximadamente , de los cuales 1.500 eran puntanos.(según la historia). Muchos negros y muchos puntanos al grito de "tomá pa´ azucar". Un precio demasiado alto para mi gusto se pagó en vidas contra un enemigo que sigue ahora siendo el mismo.Con la diferencia que ahora es mascaron de proa del imperio británico gracias a Eduardo VII.
!Tanta juventud desperdiciada e inmolada inutilmente!. Los señoritos que han gobernado y gobiernan desde la unitaria capital federal todavía le ocultan al pueblo que la guerra es financiera.
"Tomá pa' azúcar" debería ser actualmente no solo un grito de libertad sino también una actitud de cuestionamiento a la "legalidad " del sistema.
atte. Jorge Mendoza

Recuerdo haber leído que San Martín después de Chacabuco, recorría el campo de batalla "llorando por sus negros muertos". Ellos nos ayudaron a hacer la patria, como tantos anónimos que ofrendaron su vida, por los que después vinieron. Y recuerdo a otros que sirvieron y sirven para la antipatria, aún desde una senaduría nacional A ellos se pudo haber referido Horacio, cuando decía "Miserables, haced algo por la patria querida". Silvio H. Coppola.

El grito, en realidad, supongo que no habría sido exactamente ése "¡¡¡Tomá pa'azúcar!!!" ya que tengo entendido por tradicion oral de mi familia, que los negros no podían pronunciar las "s" ni las "r", por lo que deben de haber gritado "¡¡¡Tomá pa'chuca!!!", como todavía hoy en Misiones se suele llamar despectivamente a quienes no se le reconocen valores de importancia, como en otras partes se usaba la expresión "la chusma", aquí se los llamaba "los pachuca".
Excelente el artículo, como no podía ser de otra manera viniendo de quien viene.
Comparto varios de los valiosos comentarios, pero juro que ¡¡¡me desorientó mismo el de don José Antonio Germ!!! y..."disculpen si en la estacada..."

Oliva y su lectores nunca va a tener conflictos de identidad como los que aquejan a buena parte de nuestro pueblo de un par de d飡das al presente.

No recuerdo qu頨istoriador (tal vez Chumbita)cont󠥳ta otra an飤ota de San Mart

Ya en el Per? ej鲣ito liberador y los rotosos del pueblo celebraban el triunfo sobre los Espa񡠤鳰ota y no ilustrada. Se enttregaban las condecoraciones a soldados y oficiales heroicos.
Hab desde El Plumerillo, un negro panadero y confitero del Ej鲣ito de los Andes. Era, por su oficio y por su personalidad, muy querido de todos.
Desde fuera de la reja que separaba la ceremonia del tumulto alegre, este negro (tiene nombre, s󬯠que lo he olvidado)era el m᳠ruidoso festejante de cada condecoraci󮬠con cada ofcial honrado. Hasta que, de pronto,el propio general San Martanuncia una de las m᳠especiales condecoraciones, acaso la mayor, y se la otorga al negro panadero quien es llevado en andas por el resto de los soldados hasta el Libertador.
Yo no recuerdo de d󮤥 saqu頥sto. Pero seguro que Oliva u otro compa񥲯 sabrᮊ
Carlos M. Dur銊PD. Si esta an飤ota es cierta, n󴥳e el valor que en lo militar, San Martle daba a la logica y en lo ideol󧩣o a la igualdad

Mientras escribo esto estoy en Africa, una circunstancia muy especial para leer y meditar el articulo publicado. Por cuestiones laborales me hallo en uno de los paises de donde partían muchos barcos negreros para el cono sur de América, y más exactamente en la ciudad de Luanda. Muy interesante la manera de pintar el perfil del padre de la patria en su magnanimidad para con la gente negra, pues confieso que no lo creía tan "santo" de la espada. Y aún me quedan mis dudas... De todos modos, lo escrito me parece muy serio. Estamos a muchos años de distancia para juzgar este verdadero genocidio de la raza negra en la Argentina.Completado con su participación protagónica en las demás guerras: de la triple alianza por ej, o las luchas internas luego de la independencia; sin olvidar que los dejamos morir de fiebre amarilla y bubónica en el barrio "apartheid" de negros del actual San Telmo. Por otra parte, aunque sea sólo de paso, me quedan algunos interrogantes: En Mendoza iba acompañado a las retretas de la Alameda, actual Av. San Martín, de "Merceditas"? o de alguna otra "compañía"? Mucho se ha hablado y escrito de la "simpatía" del general tan solitario en aquellos tiempos por las mulatas y negras, como también de las destituciones de oficiales que debía hacer a su regreso a Bs.As. por hacer estos frecuentes "visitas" a su esposa legítima y solitaria ella también. Me gustaron mucho los demás comentarios, excepto el de Germ por confuso.Ah, con respecto al de Peteco Buix, los "negros" si vale un calificativo tan genérico de este país africano donde estoy y cuyos antepasados dieron su vida por el nuestro, pronuncian muy correctamente las "S" intermedias, iniciales y finales, como también las de sonido "dolce" dirían los italianos, las "R" finales, como también las "SS", las "SH", etc.Mejor que nuestra pobreza de matices del Español rioplatense. Los dialectos de lengua bantú que utilizan son muy sonoros en esas consonantes.La palabra "açucar" del portugués la pronuncian perfectamente. Habría que ver cómo hablan los de la región de Sudán y los del noroeste atlántico, que también proveyeron de mano de obra esclava a la actual argentina. Interesante este espacio de reflexión. Un saludo a todos!! Aqui seguimos tomando mate y compartiendo algún asadito con guitarreada en los cumpleaños. Obrigado.

No sé lo que es URL...

Norberto Cappiello se pregunta qué destino les corrió a los morenos de san Martin.

Al respecto hubo un interesante artículo publicado por la resviista Araucaria del exilio chileno, en el que un antropólogo expresa que las leyes de abolición de la esclavitud, a pesar de ser promulgadas casi simultanea&mente en Argentina, Chile y Uruguay, no fueron aplicadas de inmediato ²en el primero de nuestros paises. de allí que "la negrada liberta" (lo digo con afecto) se fue adonde habrían tenido rápida acogida, es decir a Uruguay por el Oriente y a Chile por el occidente.

En Chile, el grueso de la población negra después de la batalla de chacabuco, se estableció en la provincia de Aconcagua, zona de tradicional alto rendimientro agrícola desde la Colonia. Dice el etnógrafo que allí se fundieron rápidamente con la población criolla que los aceptó por ser actores de la gesta heroica. Con el tiempo los rasgos se fueron diluyendo, pero aun hoy ess fácil reconocer a los ciudadanos de rasgos afroamericanos en esa y otras regiones de la Zona central chilena. Yo mismo tuve un cuñado de apellido Vazquez, natural de la zona de Los Andes, sin saber comprender las causas de sus rasgos africanos...
hasta que leí dicho estudio. Por desgracia, mi cuñado ya había muerto cuando tuve esta explicación al fenómeno.

Con un poco de tiempo puedo encontrar el N° de la revista "Araucaria" donde esto fue publicado.

A vuestro servicio

Raul Peñaloza

Al Dr. Oliva: ha sido un gran placer encontrarme otra vez con él, a través de sus escritos.
Su ex-alumna de la Universidad del Neuquén ( luego Universidad del Comahue)

Comente este artículo:

(Si nunca ha publicado un comentario en Agenda de Reflexión este deberá ser aprobado previo a su publicación.)