Nº 345 - La matanza de los inocentes

La mañana del 16 de marzo de 1968, tres compañías de la 11ª Brigada de Infantería del Ejército norteamericano iniciaron una operación de búsqueda y destrucción en el área de My Son. El objetivo era el 48º Batallón del Vietcong que, según los servicios de inteligencia, tenía su base en una aldea conocida en los mapas militares con el nombre de My Lai-4.
Se comenzó lanzando un ataque de helicópteros. No encontraron resistencia en la zona de aterrizaje y, por lo tanto, el capitán Ernest Medina envió a las secciones 1ª y 2ª al poblado. Al ver la llegada de los norteamericanos algunos aldeanos comenzaron a correr y fueron abatidos a tiros. La 2ª sección arrasó la mitad norte de My Lai, arrojando granadas dentro de las chozas y matando a todo lo que saliera de ellas. Violaron y asesinaron a las jóvenes del poblado, rodearon a los civiles y los mataron.
Mientras tanto, la 1ª sección, bajo las ordenes del teniente William L. Calley Jr., arrasó la zona sur de My Lai, disparando a todo el que intentaba escapar, asesinando a otros con las bayonetas, violando mujeres, matando el ganado y destruyendo los cultivos y las casas. Los sobrevivientes fueron apiñados dentro de una acequia de desagüe. En ese momento, el teniente Calley abrió fuego contra los indefensos aldeanos y ordenó a sus hombres que hicieran lo mismo. Descargaron una lluvia de balas sobre aquella montaña de carne humana hasta que todos los cuerpos quedaron completamente inmóviles. Entonces, como por milagro, un niño de dos años salió gateando entre los cuerpos, llorando. Calley lo empujó y disparó sobre él.
Media hora más tarde la 3ª sección entró en acción para terminar de "liquidar al enemigo”. Mataron a los sobrevivientes heridos para evitarles el sufrimiento, quemaron las casas, dispararon sobre el ganado que aún quedaba vivo y sobre cualquiera que intentara escapar; luego reunieron a un grupo de mujeres y niños y acribillaron sus cuerpos con balas de M16.
En total murieron 347 personas, todos ellos ancianos, mujeres y niños desarmados. El capitán Medina informó que habían contado 90 cuerpos de Vietcong no civiles. El oficial de prensa de la división anunció que se había dado muerte a 128 enemigos, detenido a 13 sospechosos ¡y capturado 3 armas!
Era un día más en Vietnam.

El problema fue que dos periodistas, el fotógrafo Ronald Haeberle y el periodista del Ejército Jay Roberts, habían sido asignados a la sección de Calley. Y habían sido testigos de la masacre. Gradualmente, las noticias se fueron divulgando. Los hombres de la Compañía C pregonaban orgullosos su victoria en My Lai. Los Vietcong distribuyeron panfletos denunciando aquella atrocidad y el Ejército investigó con indiferencia los rumores de la masacre, que se habían extendido a través de toda la cadena de mando, pero se decidió que no había fundamentos suficientes para una investigación. Se consultó a algunos miembros de la Compañía C. A medida que llegaban los informes, la euforia inicial se iba diluyendo y muchos de los que tomaron parte en ella comenzaron a preguntarse cómo podrían vivir con aquello que habían hecho cuando volvieran al "mundo". Sabían que no podían tomar ninguna medida sin provocar que se les acusara de asesinato.
Seis meses más tarde y unos dieciocho meses después de la matanza, el teniente Calley fue acusado de asesinato.

El teniente William Calley
Calley era un muchacho normal. Un tasador de seguros de San Francisco que se dirigía a su Miami natal, donde había sido alistado, cuando se quedó sin dinero en Albuquerque y decidió enrolarse allí mismo. Recibió la instrucción básica en Fort Bliss (Texas), fue a la escuela de administración en Fort Lewis (Washington) y luego a la escuela de oficiales en Fort Benning (Georgia), donde hizo muy poco que le distinguiera. Se graduó sin saber leer correctamente un mapa. Antes de partir, le pidieron que pronunciara un discurso de tres minutos sobre "Vietnam, nuestro anfitrión". Dijo que las tropas norteamericanas no debían insultar o faltar el respeto a las mujeres y que debían ser corteses, pero el resto fue muy confuso.
No le bastó esa deficiente instrucción para enfrentarse a aquel vacío moral llamado Vietnam.
Se encontró que no era capaz de controlar a sus propios hombres ni de resistir la creciente presión de sus superiores para los recuentos de víctimas. El problema era que ni él ni sus hombres conseguían encontrar ningún Vietcong.
Calley había visto otras atrocidades: soldados norteamericanos que mataban a civiles para probar su puntería o sólo por divertirse. Había oído hablar de helicópteros aburridos que se alquilaban para realizar cacerías humanas, y de soldados aburridos que iban a "cazar ardillas" en zonas civiles. Había visto a soldados norteamericanos que se disparaban sin ninguna razón y sabía que se lanzaban granadas lacrimógenas en los dormitorios de los oficiales.
Pero, a pesar de toda esa violencia gratuita, Calley sabía que tenía una misión que cumplir. El gobierno de Estados Unidos le había enviado a Vietnam por una razón: él estaba allí para detener el comunismo. No sabía exactamente qué era el comunismo, sólo sabía que era algo malo.
"Yo veo a los comunistas de la misma forma que los sureños ven a los negros", dijo en una entrevista. "El haber matado a aquella gente en My Lai no me obsesiona en absoluto. No lo hice por el placer de matar. En realidad, no estábamos allí para matar seres humanos, sino para matar una ideología defendida por, no lo sé, piezas, bultos, trozos de carne. Yo no estaba en My Lai para destruir hombres inteligentes, estaba allí para destruir una idea intangible".
Incluso deseaba haber podido disparar contra la ideología sin tocar las cabezas de los hombres. Por otra parte, no era él quien en realidad lo hacía. "Yo personalmente no maté a ningún vietnamita aquel día, quiero decir personalmente. Estaba representando a los Estados Unidos de Norteamérica, mi país". Calley creía firmemente que debía poner el deber hacia su país por encima de su propia conciencia. Incluso le preocupaba que se mataran ancianos, mujeres y niños. El había oído que las mujeres arrojaban granadas, los niños colocaban las minas y las chicas llevaban AK-47. Además, cuando los niños crecían se convertían en Vietcong, como sus padres. ¿Y dónde estaban los hombres? ¿Una aldea llena de niños sin hombres? Sus padres debían ser Vietcong.
De cualquier modo, lo que él había hecho ¿era acaso peor que arrojarles bombas de 400 Kg o freírlos con napalm? También la bomba atómica había matado mujeres y niños en Hiroshima. ¿Por qué estaban armando tanto alboroto aquellos malditos yankees en Washington?
Como muchos militares norteamericanos, Calley finalmente dejó de creer en la guerra. Llegó a dudar del razonamiento de que se debía detener el comunismo en Vietnam antes de que se extendiera a Tailandia, Indonesia, Australia y, finalmente, Estados Unidos. El sabía que los Vietcong estaban conquistando el corazón y la mente de los vietnamitas. Los vietnamitas no querían la ayuda norteamericana, no les importaba la democracia, el totalitarismo, el capitalismo o el comunismo. Lo único que querían era que los dejaran en paz.
El juicio de Calley dividió al país en dos. Los que estaban a favor de la guerra decían que sólo había cumplido con su deber. Los que estaban en contra afirmaban que Calley no era más que un chivo expiatorio, puesto que masacres como la de My Lai ocurrían todos los días, y que eran Jonson, McNamara y Westmoreland quienes debían sentarse en el banquillo. El 80% de los encuestados estaban en contra de su condena.
El jurado salió de la sala el 16 de marzo de 1971, el día del tercer aniversario de la masacre de My Lai, y estuvo deliberando durante dos semanas. Lo declararon culpable de asesinato de un mínimo de 22 civiles. Fue sentenciado a cadena perpetua y trabajos forzados. Más tarde la pena se redujo a 20 y luego a 10 años. Finalmente, fue liberado el 19 de noviembre de 1974, después de cumplir sólo tres años y medio de arresto domiciliario.

William Calley en 1991
Los cargos de asesinato premeditado y de ordenar una acción ilegal -homicidio- en contra de las órdenes de su superior, el capitán Ernest Medina, se redujeron a homicidio impremeditado por no haber sabido mantener bajo control a sus hombres. Como el jurado no creía que Medina estuviese realmente enterado de lo que estaban haciendo sus hombres en My Lai, no le llamaron a declarar.
Se presentaron cargos contra 12 oficiales y soldados más. Sólo cinco fueron llevados a juicio, ninguno fue condenado. Una docena de oficiales, entre los que se encontraba el comandante de la división de Calley, fueron acusados por su participación como encubridores. Ninguno fue declarado culpable.
Calley está convencido de que cumplió con su deber ante Dios y ante la patria; que fue un hombre fiable, leal, servicial, atento, amable, obediente, alegre, valiente, ahorrador, limpio y respetuoso.
Cuarenta años después, parecería que la cosa no ha cambiado tanto. Debía tener razón Einstein cuando decía: "No entiendo cómo algunos creen que haciendo las mismas cosas, se puedan esperar resultados distintos".

El pequeño gran presidente Ho Chi Minh




Comentarios:
Muy buen informe, pero la historia de la lucha de los pueblos contra los opresores no lo detienen, ni Stalin, ni Pol Pot, ni Mc Namara, ni Bush
ni Blair !
Publicado por: andres poggi | Marzo 17, 2007 07:40 PM
La gran paliza que los "viets" les infligieron a los yankis , no les sirvió de nada . Sus socios deMedio Oriente en Libano han descargado su odio sobre otros pueblos "a los que hay que destruir por ser terrorisstas" . Y donde está la frontera que separa los terrorismos de los islamicos de los terroristas de Washington?
Publicado por: Hector Oscar Cottonaro | Marzo 17, 2007 08:43 PM
La guerra es un fracaso político. La fase imperialista de la "democracia ateniense" hace crisis en la Guerra del Peloponeso y la fase imperialista de la "democracia americana" cristaliza en las guerras de fines del siglo XX y principios del siglo XXI. Es necesario plantear un proceso de "reverdecimiento de la democracia norteamericana" que podría iniciarse con estas medidas importantes:
-Un poder legislativo unicameral
-La limitación de la reelección de los representantes a dos periodos discontínuos
-La supresión del carácter vitalico de los jueces de la Corte Suprema.
Esta innovación política norteamericana se traducirá inmediatamente en una política exterior más humana y más inteligente.
Mayores consideraciones y argumentaciones podrán encontrar en la página web:www.nuevopaisya.org
Ing. Dante Gumiel Reyes
Publicado por: dante gumiel | Marzo 17, 2007 09:31 PM
Hay que buscar las causas que estan an la ideologia y deficiente formacion de la mayoría de los lideres norteamericanos y los intereses de los grupos económicos que los eligen. Pero tambien en la incapacidad moral del resto de los ciudadanos que no sabe hasta donde debe cumpolirse ordenes inmorales. Menos debe darse mando a esas personas.
Publicado por: antonio | Marzo 17, 2007 10:28 PM
La verdad? ¡Qué problema la guerra!
En realidad responde a un mecanismo extremo o a una avaricia descontrolada.
¿Qué tenía que hacer EEUU allí? o ¿o que tenían que hacer los ingleses en argentina?
La frase del Dr. Einstein deberían hacerlo llegar a la Banca financiera internacional porque históricamente, desde el siglo 14, prácticamente todas las guerras han empezado por la avaricia de ellos y por el equivocado concepto geopolítico.
Y con los mismos resultados.
¿Qué diferencia existe entre matar inocentes a tiros en un país que no los invitó, a matar de hambre a mujeres y niños con misiles de Deuda Externa e intereses en un país como argentina que sí les permitió entrar?
¿Quién determina el grado de culpabilidad?
Los hombres deben juzgar los crímenes de guerra porque es algo justo.
Pero...¿Quién juzga a los civiles que instigan y se benefican con esos actos atroces?
Siempre las guerras se justifican con decisiones Legales, lo que no significa que sean legítimas.
Cuando cualquier ciudadano de un país defiende con énfasis su localía, simplemente porque es su casa, automáticamente se lo descalifica y pasa a ser un "rogue State".
"En el juicio de Nuremberg en 1946 los fiscales soviéticos, inglés, francés,y norteamericano se encontraron con que la defenza nazi era legalista. No habían cometido ningún hecho contra la paz y los derechos humanos que no estuviera legislado. El tribunal dejó de lado la legalidad y recurrió a la legitimidad " (sic)y creó la figura de "lesa humanidad". Entonces si fueron condenados.
Por lo tanto un sistema económico que provoca hambre en mas del 50% de la humanidad; desocupación casi masiva; usura impositiva y bancaria, etc DEBERÍA ser jusgado por crímenes de Lesa humanidad.
El Derecho Natural debe estar por sobre Todas las cosas. Eso lo enseñó NS jesucristo.
La ironía de este escrito donde figura el "pequeño gran Presidente Ho Chi Minh" consiste en que dentro de la Constitución de Vietnam éste hombre colocó el texto completo de la declaración de la independencia de EEUU redactada por Thomás Jefferson.
atte. Un Criollo
Publicado por: Jorge Mendoza | Marzo 18, 2007 12:17 AM
Excelente artículo que nos remueve a los jóvenes de entonces el recuerdo de una guerra espantosa. El nombre del heroico Ho Chi Minh, quiere decir "el que ama a su patria" (Primera Plana) y solo es comparable al vencedor de la guerra de Corea, que cuando hizo sus estudios en París fue tan despreciado y perseguido como Gandhi en Inglaterra.
Publicado por: Laura Podetti | Marzo 18, 2007 01:21 PM
Hice el servicio militar en el ejército de Estados Unidos en la misión que había en la República Argentina al igual que en el resto de los paises de Latinoamerica. Viaje a la Escuela de las Américas, en Fort Gulick y Fort Amador. Hoy República de Panamá antes Canal Zone y Sede del Comando Sur del Ejército Norteamericano. En 1969 durante dos meses actué como acompañante de 3 coroneles Argentinos. Debo manifestar que cuando se referían a una persona que cometía malas acciones decían que por lo malo el soldado era comunista, rojo o equivalente a Charlie como llamaban al Vietcong. Esa semilla perfida la desparramaban por toda la tierra americana.
Publicado por: Héctor V. Musmanno | Marzo 19, 2007 12:19 PM
esta guerra fue una masacre por parte de los ee.uu no toleraron la vida de estos campesinos y de las mujeres y los niños.como siempre el imperio americano entro a joder en un pais donde la pobreza era extrema y con engaños de ayuda querian hacer bases para poder tener en la mira a la comunista china que estaba surgiendo mas que la ya debil union sovietica.pero esto fue mas alla de los esperado a los militares americanos se les adoctrinaba en sus bases que tenian que matar a los guerrilleros porque osino ellos ivan a ir a ee.uu e iban a invadir su pais.que gran mentira los siempre vencedores del vietcon luchaban por una sola cosa ser libres y no ser explotados por los vietnamitas del sur que era el titere de francia y despues de ee.uu.los burgeses de sur, eran malos con los campesinos sabiendo que la tierra era un tanto mala para el cultivo de arroz,le cobraban un impuesto altisimo,muchas veces solo tenian que comer arroz ya que otros productos eran caros,estos hijos e hijas de los campesinos se combirtieron en el glorioso vietcon que desalojaron al infeliz invasor americanos,porque nos ponemos a llorar por los soldados americanos que injustos son no se le reconoce a los verdaderos heroes que sufrieron en carne propia toda clase de injustisias,los americannos fueron tan bajos que mataban alas propias familias de los guerrilleros pensando segun ellos que tenian que ver algo. claro algunos daban informacion pero no los niños.yo digo porque se compara a los vietnamitas con los terroristas arabes,talibanes,y otros terroristas.los vietnamitas luchaban contra el agresor e infeliz invasor.mietras que los otros luchan por su fervor religioso y su odio a los catolicos ellos si quieren joder con sus bombas humanas y sus asesinatos contra gente inocente,pero yo creo que son higual de asesinos que los americanos,asi que les salio al frente otros mas locos que ellos y que se preparen porque los koreanos del norete ,an dicho que no son como los estupidos arabes,que los 2 millones de efectivos soldados koreanos son fanaticos y quieren apagar ese fanatismo destruyendo al imperio americano y tengalo por seguro que lo haran.
Publicado por: jose | Mayo 9, 2007 09:25 PM
estan muy buenas las fotos y el documental hecho..
Publicado por: lucia | Octubre 9, 2007 08:42 PM