Nº 367 - El último caudillo nacionalista oriental

El 16 de junio de 1984, después de once años de exilio y a pocos días de las elecciones uruguayas, Wilson cruza en el “vapor de la carrera” desde la capital argentina el Río de la Plata. En un dispositivo de guerra para impedir el contacto del líder nacionalista con la multitud que lo esperaba en la explanada del puerto de Montevideo con emoción expectante, lo apresan y trasladan en helicóptero hasta el Batallón de Artillería de Trinidad, donde lo mantienen encarcelado hasta después del acto electoral. Fue lo pactado por los militares, el partido Colorado y el Frente Amplio: evitar de cualquier manera que el caudillo Blanco gane las elecciones del 28 de noviembre. El 30, como para certificar que lo metieron preso sólo para impedir su triunfo, Wilson fue liberado.
Desde la misma plaza Constitución de Trinidad, antes de dirigirse a Montevideo donde protagonizó una histórica movilización conmovedora, pronunció un discurso donde dijo: "Después de once años y medio, estoy rodeado de mi pueblo. Los últimos cinco meses y medio los he pasado entre cuatro paredes y en silencio. En silencio total, sin posibilidad de hablar, teniendo únicamente el contacto, cuatro horas por semana con mis abogados y con mi familia. Ustedes saben bien lo que significa para un hombre extrovertido como yo, que siente la necesidad de comentar todo lo que en el país va ocurriendo, en momentos en que lo destruye la angustia de no poder ser partícipe de esa aventura que está viviendo su partido y su pueblo. Experimentamos una derrota el último 25 de noviembre. Fuimos derrotados ¿Qué es una derrota más o una derrota menos?, obtener menos votos que el adversario tradicional cuando eso nos ha pasado diez y cien veces en la historia y de cada uno de esos episodios hemos salido más grandes y mas fortalecidos. Los Blancos piensan como se piensa la historia, pero de ella lo que importa es lo que falta por escribir. Son las páginas en blanco, las que tendremos que empezar a elaborar hoy”.
Wilson Ferreira Aldunate había nacido el 28 de enero de 1919. Paradójicamente, su padre le puso su enigmático primer nombre por el presidente Woodrow Wilson. En 1939 se integra al grupo “Acción Democrática Social” que lideraba Carlos Quijano y en 1942 a “Reconstrucción Blanca”. En 1958 es electo diputado por el departamento de Colonia. En 1962 es electo senador y luego es designado ministro de Ganadería y Agricultura. En 1966 es reelecto senador, y vino a llenar el vacío que se había producido con el fallecimiento del gran dirigente Blanco Luis Alberto de Herrera. Se impone desde su banca como un fiscal implacable del gobierno de Pacheco Areco, derribando tres ministros en legendarias interpelaciones parlamentarias.
En 1971 es candidato a la presidencia por el movimiento “Por la Patria” y el Movimiento Nacional de Rocha. Fue el candidato más votado pero perdió por 12 mil votos, fruto de un probado y escandaloso fraude electoral, incluso con participación norteamericana.
El 27 de junio de 1973 el gobierno de Bordaberry disuelve las cámaras parlamentarias y Wilson se exilia en Buenos Aires. En 1976 salva milagrosamente su vida cuando un escuadrón va por el senador Zelmar Michellini y el diputado Héctor Gutiérrez Ruiz. Se refugia en la embajada de Austria e inicia un combate internacional contra el régimen militar, hablando incluso ante el senado de los Estados Unidos y logrando que éste suspenda la asistencia militar a la dictadura uruguaya.
De un carisma fenomenal, de una fuerza vibrante para transmitir sus convicciones, de un gran optimismo por el futuro de su país y el continente, de una notable hermandad con una juventud que llegó a adorarlo, de una clara y aguda inteligencia, de un incorruptible comportamiento público y privado, fue, sin duda, el último gran caudillo del nacionalismo oriental.
El 15 de marzo de 1988 Ferreira Aldunate falleció en Montevideo víctima de un cáncer.

Nacionalismo y Latinoamericanismo
(Discurso pronunciado por Wilson Ferreira Aldunate al cerrar el seminario internacional sobre Nacionalismo y Liberalismo en el mundo actual organizado por el CELADU en los salones del Banco Central – Publicado en “La Democracia” el 10 de julio de 1987). Fragmentos
Somos nacionalistas y cada día lo seremos más, por una sencilla razón muy simple y es que somos uruguayos.
Es muy fácil ser estadounidense o ser alemán o japonés. Es facilísimo, lo difícil es ser uruguayo, lo difícil es ver ahondarse la sima tecnológica que nos separa de los países centrales y saber que inexorablemente ella se irá profundizando a menos que sobrevengan cambios que nadie puede prever en un futuro más o menos próximo y que son imposibles si no se altera totalmente la índole de nuestras relaciones con los países centrales.
Nosotros somos un país con población escasa y que hemos hecho un enorme esfuerzo en materia educativa, pero exportamos gente. Es lo único que exportamos bien y claramente. El uruguayo educado o con formación semi-profesional es lo único que no paga altos aranceles para ingresar al hemisferio norte. Entonces, cómo no reconocer que para nosotros la idea misma de la libertad no se concibe sino vinculada, metida dentro de la defensa casi desesperada de la identidad nacional. Para nosotros todo esto no es más que la reiteración de un ideal común y naturalmente esto plantea el otro problema que aquí se discutió el otro día:
¿Cómo esta gente tan afirmada en esta defensa de su Patria Chica concilia esto con la integración?
Y sí, no solamente lo concilia sino que cree que una cosa va inexorablemente unida con la otra. En su origen América Latina exhibe más nítidamente que Europa el espacio cultural común. Viene luego la dispersión, y estamos ahora en la etapa que algunos sorprende por su intensidad, que es grande, de recomposición de la unidad.
Lo que queremos es reconstruir aquel núcleo originario, y ello hace que todo nacionalismo uruguayo, argentino, boliviano, brasileño, sea necesariamente latinoamericano.
No hay modo de ser patriota de patria chica si no se es simultáneamente y por eso mismo, patriota de la Gran Patria Común Latinoamericana.
Quizás los uruguayos fuimos los últimos en entenderlo en América Latina. Los uruguayos y los argentinos. Nos vanagloriábamos, pasábamos el aviso cada vez que nos presentaban a alguien diciendo: “mire que nosotros somos diferentes a los demás, allá no hay indios”- cosa que además es mentira – “nuestra población es totalmente europea”. Tuvieron que llegar tiempos duros para que por la vía de las solidaridades nos reencontráramos con el viejo tronco.
En Europa, el problema es un poco diferente, en cuanto lo que Europa tiene que hacer es trascender sus viejos nacionalismos. Debe construir una unidad supranacional. Nosotros, en cambio, lo que tenemos que hacer es ahondar nuestro nacionalismo para reconocernos en América Latina.
Los nacionalismos de encierro, los nacionalismos de aldea, no es que sean malos, es que no son nacionalismos. El nacionalismo cobra sentido solamente en función de la universalidad que realiza.
Hubo entre nosotros quienes, a mitad de camino entre los viejos sueños y las realidades de hoy, conservaron en las circunstancias más adversas, el sentido iberoamericano de nuestras raíces comunes, de las solidaridades cordiales, de la fidelidad a la memoria, y los uruguayos que están aquí presentes saben que estoy pensando en Luis Alberto de Herrera, quien hizo como nadie el esfuerzo de acompasar esos cuatro valores esenciales que son nuestra común medida. El amor de Herrera por la patria chica le hizo el político nacionalista más latinoamericano de todos los nuestros en este siglo.
Creo que lo que tenemos que comprender todos y sobre todo lo que tienen que comprender nuestros amigos del hemisferio norte, es que tienen que ayudarnos a superar lo que conduce inexorablemente a un estallido de alcance incalculable. A veces parecería que los políticos del otro hemisferio se equivocan en localizar los factores de estallido y no advierten claramente que no es solamente una ojiva nuclear lo que puede destruir al mundo. A veces la explosión social que ocurrirá en la retaguardia y ocurrirá aunque queramos evitarla todos si no se crean las condiciones que la hagan imposible, puede tener consecuencias aún mas graves que el otro riesgo de holocausto que normalmente se denuncia.
América Latina es tierra de porvenir, pero no necesariamente de porvenir esperanzador. Vamos a esforzarnos para que realmente lo sea, y lo conseguiremos sin se nos permite seguir aferrados a este esfuerzo común de cultivar este conjunto de verdades que para nosotros son una sola y constituyen necesariamente el eje de nuestra historia.





Comentarios:
Nacionalismo. Gran tema.
Idea maltratada después de la segunda guerra por los ideólogos de la globalización y algunos medios de comunicación.
Aldunate Llevaba el nombre woodrow wilson que fué Presidente yanqui y creador de la Reserva Federal, pero también el que la dió a capitales privados cosmopolitas los cuales la usan tirando intereses como misiles contra la población civil mundial.
Algo distinto a lo que pensaba Lincoln.
El Propio John Kenneth Galbraig, asesor de Roosevelt, Kennedy y Clinton dijo en febrero de 2006 antes de fallecer : " el neoliberalismo ha producido muchas cosas innecesarias; algunas imprudentes y unas pocas dementes"
Si ellos lo dicen ,¿ que podemos decir nosotros?.
Aldunate tiene razón como tantos otros sobre la unidad sudamericana, pero debe partir desde una óptica diferente porque debemos pensar que a lo único que le teme el sistema es al nacionalismo en su agiornamiento político, económico y comercial.
En esta cultura del hiperconsumismo afirmada por el bipartismo traidor que nos pone de punta contra nuestras generaciones mas jóvenes, el sistema ha logrado que los ciudadanos comunes no solo debamos luchar por la vida y supervivencia, sino que también lo debemos hacer para defendernos de los políticos que cada día complican mas la coexistencia inventado obligaciones.
Si para la primera dama decir en la OIT que argentina a bajado el 4,8% del empleo en negro es un logro, también debería decir que la deuda interna del 2006 fué de aproximadamente de 15.000 millones de pesos, lo que significa que mas del 90% de ciudadanos estamos endeudados.En fin ... hay mucho para hablar entre hombres libres intelectualmente .
En este proceso, a Aldunate le faltó preguntar : !Habría que ver si actualmente el neoliberalismo en nombre de la libertad y los derechos humanos que pregona, está dispuesto ha compartir ideas con hombres con sentido de pertenencia!.
Atte. Un criollo
Publicado por: Jorge Mendoza | Junio 15, 2007 03:47 PM
Wilson Ferreira Aldunate postula un nacionalismo imprescindible para iniciar la reorganización política de América Latina, país por país. En este momento delibera una Asamblea Constituyente que tiene por objetivo la Refundación de la República de Bolivia. Las personas que quieran aportar a esta gran idea pueden visitar la página web: www.eumed.net/eve/bolivia.htm. La próxima etapa podría alcanzar al Uruguay y a la Argentina.
Publicado por: dante gumiel | Junio 15, 2007 04:13 PM
Pregunto por que Argentina esta en minúscula al comienzo de la nota, y el resto no.
Publicado por: Susana | Junio 16, 2007 10:17 AM
Aunque no tenga relación directa con los comentarios sobre el nacionalismo uruguayo, sí se puede decir que la integración de nuestros países, sigue teniendo en la gente de Buenos Aires capital, su enemigo más declarado. Es increíble que el porteño más famoso de la historia, no tenga en esa ciudad ninguna calle que lleve su nombre. Eso es sintomático, como era sintomático que a los orientales los bautizaran con Washington, Nelson o precisamente Wilson. Silvio H.Coppola.
Publicado por: Anonymous | Junio 16, 2007 07:09 PM
Los extremos son los peligrosos o excesivo liberalismo o nacionalismo,ese equilibrio entre ambos es posible como lo han demostrado paises europeos que tienen un fuerte y dinamico sector privado al tiempo que bien estructurados sistemas de seguridad social,y quien duda del nacionalismo de un frances,español,ingles o italiano?.Cuando se ideologiza en exceso se pierde el pragmatismo y caemos en fundamentalismos autoritarios disfrazados con falsos nacionalismos.Democracia con seguridad social,libertad de hacer y expresar sin dañar a otros es lo ideal.
Publicado por: AJ Poletto | Junio 16, 2007 08:20 PM
Hoy, un 19 de Junio nacía el más grande de los luchadores latinoamericanos de la independencia de unestros pueblos. El más grande pensador, que fue coherente en los hechos que llevó a cabo toda su vida, que nunca fue vendible como decía él mismo. Hoy un 19 de Junio nacía el Padre de la Patria, y el Jefe y Protector de los Pueblo Libres, Don José Gervasio Artigas. El primer Socialista. Y creo que tendrías que estar haciendo un articulo en este momento porque la historia obliga. Gran defensor del federalismo y que apaortó mucho también para la independencia argentina.
Mis saludos.
Publicado por: Diego García | Junio 20, 2007 03:34 AM