Nº 452 – El bello sexo y la libertad americana

- | 3 de Julio de 2008 ≈ 20:30 | tamaño de texto | versión para imprimir

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A las americanas del Sud

Por Bernardo de Monteagudo

Mientras la sensibilidad sea el tributo de nuestra especie, la belleza será el árbitro de nuestras afecciones; y señoreándose siempre el sexo débil, del robusto corazón del hombre, será el primer modelo de sus costumbres públicas y privadas. Esta invencible inclinación a esa preciosa parte de la humanidad, influye sobre nuestras acciones en razón combinada de la dependencia en que estamos de ella, dependencia que variando en el modo sin decrecer en su fuerza, sigue todos los períodos de nuestra edad, anunciándose por medio de nuestras progresivas necesidades. Débiles y estúpidos en la infancia, incautos y desprovistos en la puerilidad nuestra existencia sería precaria sobre la tierra sin los auxilios de este sexo delicado. Mas luego que el hombre adquiere ese grado de fuerza y vigor propio de su organización, un nuevo estímulo anuncia su dependencia, y la naturaleza despliega a sus ojos el objeto de su inclinación. Esta es la época que fija su carácter, y determina su conducta: él pone entonces en obra todos los medios capaces de facilitarle la satisfacción de una nueva necesidad que no puede resistir. Si ve que la virtud asegura sus deseos, será virtuoso al menos en apariencia; si concibe que la ilustración y el valor apoyan su esperanza, él procurará ilustrarse, y merecer el concepto de guerrero; si conoce en fin que el amor a la patria es capaz de recomendar su persona, y favorecer su solicitud, él será patriota al principio por interés y luego por convicción, pues muy luego se persuade el entendimiento, cuando se interesa el corazón. La consecuencia que voy a deducir es fácil prevenirla: uno de los medios de introducir las costumbres, fomentar la ilustración en todos sus ramos, y sobre todo estimular, y propagar el patriotismo es que las señoras americanas hagan la firme y virtuosa resolución de no apreciar, ni distinguir más que al joven moral, ilustrado, útil por sus conocimientos, y sobre todo patriota, amante sincero de la LIBERTAD, y enemigo irreconciliable de los tiranos. Si las madres y esposas hicieran estudio de inspirar a sus hijos, maridos y domésticos estos nobles sentimientos; y si aquellas en fin que por sus atractivos tienen derecho a los homenajes de la juventud emplearan el imperio de su belleza y artificio natural en conquistar desnaturalizados, y electrizar a los que no lo son ¿qué progresos no haría nuestro sistema? Sabemos que en las grandes revoluciones de nuestros días el espíritu público y el amor a la LIBERTAD han caracterizado dos naciones célebres, aunque no igualmente felices en el suceso, debiéndose este efecto al bello sexo que por medio de cantos patrióticos y otros insinuantes recursos inflamaba las almas menos sensibles, y disponía a los hombres libres a correr gustosos al patíbulo por sostener la majestad del pueblo. Americanas: os ruego por la patria que desea ser libre, imitéis estos ejemplos de heroísmo, y coadyuvéis a esta obra con vuestros esfuerzos: mostrad el interés que tenéis en la suerte futura de vuestros hijos, que sin duda serán desgraciados, si la América no es libre: y mientras el soldado sacrifica su vida, el magistrado su quietud, y el político se desvela por la salud pública, haced resonar por todas partes el eco patético de vuestra voz, repitiendo la viva exclamación que hacía en nuestra época una peruana sensible: ¡¡¡LIBERTAD, LIBERTAD sagrada, yo seguiré tus pasos hasta el sepulcro mismo!!!, y al lado de los héroes de la patria mostrará el bello sexo de la América del Sud el interés con que desea ver espirar el último tirano, o rendir el supremo aliento antes que ver frustrado el voto de las almas fuertes.

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Gaceta de Buenos Aires, diciembre 20 de 1811

Fuente: Escritos políticos. Recopilados y ordenados por Mariano A. Pelliza, Buenos Aires, La Cultura Argentina, 1916

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Comentarios.

  1. laurapodetti dice:

    Muy bello….El hombre también es bello. Monteagudo era amado por las mujeres.
    La mujer también necesita, sobre todo en la conduccion, el aliento varonil, la admiración, el estímulo.
    En nuestro país hubo una pareja célebre que pensaba al unísono, que cantaba-digamos- la misma canción. En este caso, el Pueblo generoso y agradecido, era el coro más grandioso que cualquier clásico, pudiera expresarnos.
    Juana, la del Alto Perú, las ignoradas soldaderas, de una de la cuales, “Mama Culepina” Garcia Velloso escribio una obra perdurable. “La Guerra Gaucha”, la mamá que envía al pibe de pocos años a avisar al patriota que el enemigo está en casa. De golpe se oyó un galope. (Lugones)
    ¡Hombres de la patria!, alentad a vuestras mujeres, que su mano que mueve la cuna conmueve al mundo, y sabe manejar el sable, la carabina y lo que venga.
    Disculpa Alejandro, no me parece atual Monteagudo en esta arenga. Se chimenta que por mal de amores le partieron el corazon, una noche oscura en el Alto Peru. Laura

  2. laura podetti dice:

    Monteagudo también era bello.
    La belleza no es patrimonio del sexo “débil”.
    A esta altura del siglo XXI-cerca del bicentenario de nuestra Revolución,- deberíamos ir corrigiendo expresiones tan agraviantes para las mujeres, mas de la mitad de la humanidad. La mitad mas sufrida, más explotada, peor paga, desde el Primer al Cuarto Mundo. Se deberia dejar de decir señores y señoritas en clase, por ejemplo, o el generico señores, cuando los profes nos ponemos serios y dejamos el tuteo
    Cuando recordamos estas hermosas paginas de nuesros padres, agregar es mi opinion, una critica o reflexion. Pasaron cien años, y algunos mas. El huracan de la Historia borro muchas diferencia sociales, sexuales, economicas.
    La Historia es distinta despues de Eva Peron, al menos para nosotros. Los amigos y compañeros de esa gesta que fueron los 70, hijos algunos de argentinos comprometidos y agónicos.
    ¿Esos varones, por qué no piensan un poco mas en todo esto?
    No les importa que duela que sigan con ese trato finisecular, ¿no ven alrededor mujeres? Hijas, hermanas, madres, amigas, que con la pluma y la espada metaforicamente hablando, son pares de ellos? O las mujeres-hoy-¿no bajan a las minas, no suben a los andamios, no se dirigen desde las mas altas jefaturas a sus pueblos?.Ningun genero artistico esta cerrado para ellas.
    Ayer escribi pero se borro, un nota ironica, en que exhortaba a los hombres a alentar a sus compañeras. Soldaderas, y Juanas Azurduy de n/historia tragica, gloriosa, tragicomica, se lo agradeceran. Laura Podetti

  3. Luis Sandoval dice:

    Siento un aire antiguo, poco proclive a la critica de nuestras relaciones “sexologicas”?
    Eso de sexo delicado o el bello sexo, no son mas que parametros europeos insertados como si no existiera la belleza no cultural es decir de aquellas que no tienen identidad publica ni reconocimiento americano en totalidad, esas princesas indigenas aculturales de la otra espalda de nuestras bellezas etnicas,mas terrestres y sapienciales que nuestras bellezas criollas. Evidentemente que hay excepciones, aunque hoy esa belleza se asocia cada ves mas a la posesion economica que a la entrega familiar o publica. Los valores cambian? O la belleza ya no es lo que uno cree?

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