Artículos de Agosto de 2008.

Nº 464 - Odisea de los Andes

29 de Agosto de 2008 ≈ 7:14 | tamaño de texto | versión para imprimir

[Por Claudio R. Negrete]

Es una tarde de junio de 2001. El minibús para en la esquina de avenida Bergenline y la calle 65, en New Jersey. Camino los cincuenta metros que me separan de la típica casa mediana estilo inglés. Desde la puerta abierta llega la voz de un hombre invitándome a entrar. Al fondo, en la cocina, ese mismo hombre se para y avanza, bamboleándose hacia los costados, para saludar. A pesar del esfuerzo, se le nota el orgullo de haber vencido la dureza de sus piernas ortopédicas.

–Heldo –se presenta–. Heldo Borzaga

Heldo tiene un secreto bien guardado. Está allí, entre sus cosas más queridas. Ese secreto lo conforman diecisiete días ocurridos en los Andes, en su patria, la Argentina, hace casi cinco décadas, el mismo tiempo que lleva en… [...] Continuar leyendo »

Nº 463 - Gorilas hubo siempre

26 de Agosto de 2008 ≈ 7:35 | tamaño de texto | versión para imprimir

Conversación entre los paisanos Salvador y Jacinto [Anónimo, 1839]

SALVADOR:
Deo gracias, Ave María.

JACINTO:
Sin pecao, ño Salvador.
Pase adelante, aparcero;
mire que está juerte el sol.

SALVADOR:
Déjeme manear el blanco,
porque es medio redomón,
y platicaremos largo,
pues le traigo un notición.

JACINTO:
¿Qué me dice?

SALVADOR:
Y también carta
de Chano, el viejo cantor,
que en la otra Banda se halla
en una gran reunión
de puritos Argentinos.
Y no es esto lo mejor,
sino que los Correntinos,
los Franceses, Orientales,
todos, en fin, a una voz
han declarado la guerra
a Juan Manuel el ladrón.
A él sólo, amigo Jacinto,
pues es quien los insultó,
usurpando los derechos
y el nombre de la Nación.
En los papeles que manda
está la Declaración.
Pero el que me gusta a mí,
y me parece el mejor,
es un tal Grito Argentino,
¡Ah, cosa linda, señor!
¡mire que le hablan al alma!
tome, amigo, lealó;
y que corra por su pago
que en el mío lo haré… [...] Continuar leyendo »

Nº 462 - Carta que el gaucho Martín Fierro dirige a su amigo don Juan Manuel Blanes…

20 de Agosto de 2008 ≈ 0:45 | tamaño de texto | versión para imprimir

… con motivo de su cuadro “Los treinta y tres orientales”

Amigo don Juan Manuel,
que se halle, me alegraré,
sano del copete al pie.
Y perdone si en su carta
algún disparate ensarta
este servidor de usté.

Una suya recebí
punteada con todo esmero,
y al verlo tan cariñero
dije para mí, a este Blanes,
no hay oriental que le gane
como amigo verdadero.

Y aunque me diga atrevido
o que a la Luna le ladro,
como ese bicho taladro
que no sabe estarse quieto
en todas partes me meto
y me metí a ver “su cuadro”.

Por supuesto, los diez pesos
los largué como el mejor,
yo no soy regatiador,
y ya dentré a ver después
los famosos “Treinta y tres”…
¡Ah, cuadro que da calor!

Me quedé medio azorao
al ver esa comitiva.
Lo miré de abajo arriba
pero, ¡que el diablo me lleve!,
si parece que se mueve
lo mesmo que cosa viva.

Encima le han colocao
un… [...] Continuar leyendo »

Nº 461 – El pastor de los oprimidos

15 de Agosto de 2008 ≈ 8:39 | tamaño de texto | versión para imprimir

Trazar un recorrido por la vida de Monseñor Romero supone adentrarse en uno de los periodos más convulsos de la historia de América Latina. Entre 1966 y 1980 el incremento de movimientos comunistas de campesinos (que se vio favorecido sin duda por el ejemplo de la revolución cubana del 59) y el compromiso de un sector importante de la Iglesia Católica con los más pobres, iniciado en el Concilio Vaticano II y ratificado en la Conferencia de Obispos Latinoamericanos de Medellín de 1968, chocaron de pleno con gobiernos opresores, surgidos de golpes de estado y apoyados en buena medida por Estados Unidos, cuyos intereses en la zona eran mucho más económicos que humanitarios.

Óscar Arnulfo Romero nació en Ciudad Barrios, San Miguel, El Salvador, un día como hoy, el 15… [...] Continuar leyendo »

Nº 460 - En los caños

10 de Agosto de 2008 ≈ 23:28 | tamaño de texto | versión para imprimir

Habían pasado cerca de dos años de los últimos acontecimientos. Estanislao Roque había sufrido una transformación, por retrogradación social, como muchos desdichados que se convierten en la escoria o sedimento de la última capa.
Desde el día que, huyendo de la casa de doña Catalina, pudo escapar de las garras de la policía, llevó una vida miserable y errante, entrando en un inmundo fonducho, confundido con la basura de meretrices y marineros, artesanos perdidos y gente vagabunda, para salir al poco tiempo recatándose de todo transeúnte, y caer en un miserable rancho, o en algún hueco, para venir, por último, a parar al pudridero social, al antro del crimen y del vicio; a los caños de las aguas corrientes, en el Bajo de la Recoleta, donde, cubierto de harapos, plagado de… [...] Continuar leyendo »

Recomendados de febrero