Nº 482 - El cantor de las cosas nuestras

Hace cinco años, el 15 de noviembre de 2003, a los noventa de edad, murió Antonio Tormo. Había nacido en una de las casitas de la Bodega Giol ubicada en el Departamento Maipú (Mendoza). Tres meses antes su padre fallece de tifus y su madre luego se casará con su cuñado. Ambos eran inmigrantes valencianos. Antonio canta en un conjunto mientras trabaja desde la más temprana edad en bodegas de San Juan y Mendoza. Llegan a Buenos Aires luego de un viaje de varios días en tres camiones que transportaban vino. Debutan en Radio El Mundo y logran un contrato exclusivo por un año con cigarrillos Caravana, formando el “Fogón de los Arrieros”, donde además de cantar, realizaban una especie de radioteatro en los que Buenaventura Luna escribía los libretos. Al terminar el contrato Tormo regresa a San Juan e instala un taller donde arregla bicicletas, decidido a abandonar el canto.
En 1945 se casa con Elena Casella en la Iglesia de la Virgen de los Desamparados, destruida por el terremoto y seguidamente obtiene un contrato para actuar como solista en Radio Aconcagua de Mendoza. El éxito fue tal que era necesario colocar policías en la entrada de la radio pues la gente, que pugnaba por entrar, rompía los vidrios de la emisora. Tormo decide viajar nuevamente a Buenos Aires, y lo hace acompañado por los guitarristas de Radio Aconcagua: Tito Francia, Santiago Berti, Aurelio y Martín Ochoa. Se presenta en Radio Splendid y luego en Radio Belgrano. Por entonces, desde Colombia piden grabaciones de voces argentinas y entre tantas otras va la de Tormo. Como respuesta, llega una carta desde Medellín que dice: “Gardel hay uno sólo. No nos interesan los imitadores. Queremos discos del ‘Gran Tormo’”.
Las versiones de “El cantor de las cosas nuestras” comienzan a venderse de manera extraordinaria en Colombia y en Argentina. La RCA Víctor le graba “Los ejes de mi carreta” y “Amémonos”, que sobrepasan el millón de unidades vendidas y se convierte en el “boom” de Tormo y sus actuaciones radiales -ya por entonces en horarios centrales- en concentración de multitudes: la gente formaba colas de cuadras para verlo y oírlo cantar. Sus discos alcanzan también gran difusión en Montevideo. Es convocado a actuar en el café llamado “Madrid” y la repercusión es tan notable, que el público colma totalmente la capacidad de la sala y cubre, inclusive, el espacio de la calle. Debuta en Radio Carve de Montevideo, en horarios centrales y al mismo tiempo se presenta en la confitería “Ateneo”, con un éxito extraordinario de público.
En 1949 Chile lo reclama con un contrato fabuloso, se realiza una propaganda como nunca se ha hecho: tranvías con su fotografía en gran tamaño recorren la ciudad capital. Es recibido en el país hermano como un verdadero ídolo y durante un mes su nombre es centro de todos los comentarios, llegando a encabezar la venta de discos. Retorna a Argentina para cumplir un contrato pendiente con Radio El Mundo.
Al año siguiente estrena y graba “El Rancho ‘e la Cambicha”(puede escucharse accediendo a su biografía en www.antoniotormo.com.ar), que se transformaría en el disco más vendido de la historia argentina, alcanzando una cifra total de cinco millones de copias.

Realiza una gira por el interior del país y visita distintos países latinoamericanos.
Cuando se produce el golpe militar de 1955 que derroca a Perón, Antonio Tormo estaba en la cumbre de su éxito y, por cargar con la culpa de ser demasiado popular, fue abruptamente silenciado. Sin embargo, su público, a pesar de la falta de difusión, exigía las versiones de sus temas más exitosos con tal insistencia que los empresarios, que habían destruido las matrices de sus discos, tuvieron que recurrir a la colección particular del ídolo para reponerlas.
Durante casi medio siglo hasta su muerte y en razón de los vaivenes de la política, Antonio Tormo resurgió y desapareció de los medios de difusión y de los escenarios.
Tormo fue todo un ejemplo en la vida y en el arte. Cuando podría haber descansado sobre el prestigio ya obtenido, siguió estudiando y tomando lecciones de técnica vocal con el fin de mantener inalterable la calidad de su voz. También y gracias a la práctica de deportes en su juventud tuvo muy buen estado físico.
Comentarios de distintos autores respaldan la afirmación de que Tormo ha sido el inventor del folklore de masas y el comunicador de los provincianos “cabecitas negras”:
…”Entonces tenía algo que decirnos a todos nosotros, por eso lo llamaron ‘El cantor de las cosas nuestras’. [...] La voz del poeta fue en la ocasión la voz del pueblo que creció a la par de Antonio y clavaba el dial en radio Belgrano para escuchar esa campana terrestre que se llamaba Antonio Tormo, de oficio tonelero, hombre de trabajo pesado al que un día allá en los valles se le instaló el sueño del canto y comenzó a cantar entre la gente y fue la gente la que hizo un tormo. Porque Tormo es un amasijo popular, una escultura hecha por su propio pueblo al que respondió sin dar jamás un paso atrás. Cantó todo lo que tenía que cantar. Cantó al niño desvalido, cantó a los pobres, cantó a la alegría de los vinos jocundos de nuestros valles, cantó al amor y cómo… [...] A los cabecitas… nos decían también ‘veinte y veinte’, porque cuando estalló Tormo habían puesto en los boliches las máquinas de discos con monedas y los gallegos decían que íbamos a poner ‘veinte pa’ la pizza y veinte pa’ Tormo’” [Armando Tejada Gómez. 1991].
“Fue la época en que una voz humilde y bien modulada, la de Antonio Tormo, arrasó con las preferencias del público provinciano. El ‘Cantor de las cosas nuestras’ fue el primer intérprete de música popular que logró vender más de un millón de discos. Su boom fue “El Rancho e’ la Cambicha”, al que siguió aquella trova que empezaba declarando: Buscaba mi alma con afán tu alma… (Amémonos) y después, Mis harapos, La canción del linyera, Merceditas. Y otros no menos resonantes. [Félix Luna, Historia Argentina, La Argentina era una fiesta, 1946 - 1949]
“En 1950 el cantante Antonio Tormo se convierte en un fenómeno masivo inusitado cuando impone su éxito ‘El rancho e’ la Cambicha’, y alcanza una cifra de venta total de cinco millones de discos. Para ese entonces, está claro, había grabado 200 temas de un repertorio básicamente de tenor folclórico. [...] El segundo desembarco de Tormo en Buenos Aires (el primero fue integrando la “Tropilla de Huachi Pampa”) coincide con un desplazamiento masivo del interior a la Capital. Ninguna de las otras grandes voces del momento que cantaban aires camperos alcanzaron tanta repercusión como el sanjuanino” [Diario Clarín, Historia Visual de la Argentina, 1931/1955]
“Entre Mendoza y San Juan cimentó su triunfo ‘El cantor de las cosas nuestras’, aquel tonelero que llegó a vender más discos que Gardel. [...] Para los argentinos nacidos en la segunda mitad de la década del 40 la figura de Antonio Tormo se liga estrechamente a los recuerdos de la infancia. [...] Para mi forma infantil de entender el mundo de aquel tiempo, Tormo era tan importante como Chaplin, Laurel y Hardy, Los Tres Chiflados, Luis Sandrini o Perón. [...] Es que fue Antonio Tormo el primero que me mostró la incalculable belleza del folklore argentino. Con los años advertí que me había ‘marcado’ como a tantos otros que vinieron detrás suyo. [..] Antonio Tormo fue un sembrador del amor por el canto criollo. Muchos que llegaron después ya no están. Otros, muy escasos, siguen como los últimos referentes de aquella siembra. Son los últimos protagonistas de una época en la que el arte popular criollo tuvo un espacio importante y dejó su imborrable paso para la posteridad, a pesar de las prohibiciones y censuras que debió sufrir por el desconocimientos y la incomprensión de funcionarios de turno” [Diario Los Andes - Cultura, 2000]
Cita la nota necrológica que en su momento le dedicó Clarin estas palabras del cantor: “En algún momento se me conoció como El cantor de los cabecitas negras porque venía desde el interior a Buenos Aires, como tantos millones de argentinos que emigraron de sus provincias para trabajar. Siempre me alegré de que me llamaran así. Cuando en 1997 León Gieco me ofreció hacer un disco después de casi trece años en los que no grababa, quise llamarlo 20 y 20 porque siempre sentí que los cabecitas tenían 20 centavos para una porción de pizza y otros 20 para escuchar una canción mía en una máquina de la época”.

Rasguido doble
Letra y música de Mario Millán Medina.
Esta noche que hay baile
en el rancho e’ la Cambicha
Chamamé de sobrepaso
tangueadito bailaré.
Chamamé milongueado
al estilo oriental
Troteando despacito
como bailan los tangué.
Al compás de la acordeona
bailaré el rasguido doble
Troteando despacito
este doble chamamé.
Y esta noche de alegría
con la dama más mejor
En el rancho e’ la Cambicha
al trotecito bailaré.
Van a estar las lindas las chanzas
Ah, ah, ah, ah, ah, ah, ah,
Le hablaré lindo a las guaynas
Para hacerles suspirar
Llevaré camisa e’ plancha,
mi pañuelo azul celeste
Mi bombacha bataraza
que esta noche estrenaré.
Un sombrero bien aludo,
una flor en el cintillo
Una faja colorada
y alpargatas llevaré.
Un frasco de agua florida
para echarle a las guaynas
y un paquete de pastillas
que a todas convidaré.
Y esta noche de alegría
don la dama más mejor
en el rancho ‘e la Cambicha
al trotecito bailaré.










17 de Noviembre de 2008 | 6:54 pm
Que placer recibir periòdicamente vuestras notas!!!Muchas gracias por todas.
Esta, especialmente me traslada a mi primera infancia, durante la cual permanecìa mucho tiempo con mi abuela que me cantaba las canciones de Antonio Tormo; “Mis harapos” y “Amèmonos”, son las que màs recuerdo, cuando murio mi abuela, desapareciò de mi vida hasta hoy. No sabìa nada de la vida de Tormo, hasta me parece oirlo por Radio Carve de Montevideo….La infancia parece muy lejana pero los momentos felices permanecen siempre y solo hace falta algo como esto para que se agolpen…GRACIAS !!!!
17 de Noviembre de 2008 | 7:51 pm
Los hombres que siembran y difunden belleza que parece nacer desde el centro de la Tierra deberían ser eternos. Tormo es un hombre así.
18 de Noviembre de 2008 | 9:20 am
Estimado Alejandro
Quiero felicitarlo por la exelente y motivadora charla que nos dio en mi querida provincia de San Juan y solictarle información, si es posible, sobre el movimiento estudiantil secundario como tambien publicaciones referentes a la participación política y ciudadana.
Muchas gracias!!!
18 de Noviembre de 2008 | 9:38 am
HAY QUE ESCUCHAR Y LEER CON ATENCIÓN “AMÉMONOS”, LA CANCIÓN QUE CITA MARIA ELENA WALSH EN SU POEMA SUPERLATIVO “EVA”. ELLA PINTA CON EXTRAORDINARIA CLARIDAD EL TRASFONDO ESPIRITUAL DEL “PUEBLO” QUE IBA A HACER LA REVOLUCIÓN MÁS IMPORTANTE DE LA HISTORIA POLÍTICA ARGENTINA, EL PERONISMO. ESAS NOTAS CARACTERÍSTICAS DEL ALMA NACIONAL, TODAVÍA NO SE HAN PERDIDO, ESTÁN OCULTAS. TIEMPO ES YA, COMO CANTA CARLOS DI FULVIO, DE SACARLAS NUEVAMENTE A LA LUZ PARA QUE, DESDE EL SUBSUELO DE LA PATRIA, COMO QUERÍA NUESTRO INMORTAL SCALABRINI ORTIZ, RESURJA LA NACIÓN DE LOS ARGENTINOS.
18 de Noviembre de 2008 | 11:03 am
Recuerdo a Tormo de niño, cuya popularidad era comparable a la orquesta de Darienzo de aquella época. Sus canciones eran repetidas y repetidas por radios uruguayas, “Las dos puntas”, “!Ay. . .que se va!”, “Qué bonito El Carmelo”, etc. Es una lástima que hoy en día para los jóvenes y para los no tan jóvenes, sea desconocido. Pero lo que es bueno, perdura y tarde o temprano es actualizado. SILVIO COPPOLA.
18 de Noviembre de 2008 | 3:10 pm
Estimadísimo Alejandro …
Con gran placer he leido la hermosa nota que le has dedicado al “Cantor de las Cosas Nuestras” a quien tuve el placer de conocer personalmente y conversar animadamente con él en la Biblioteca de SADAIC pocos dias antes de su viaje al mas allá y de aquel momento recuerdo imborrablemente su picara sonrrisa y buen humor, guardando para siempre tambien un CD dedicado especialmete que me obsequiara en dicha oportunidad, dado que yo estaba armando en Neuquén con la Compania Artistica Patagonian Tango Club un Scketch del tema Mis Harapos con actores amateur. Coincidentemente; en mis dos ultimos programas de “La Campanita” que se emite los sabados de 06 a 08 horas por AM 1160 Radio Excelsior de Buenos Aires estuve pasando ese Cd y mucha gente llamó para hablar de ese inolvidable cantante popular. Entonces, solo me queda decirte GRACIAS por mantener viva la memoria de los grandes autores, compositores, actores, musicos y artistas en general a traves de tu lindisima pagina. Afectuosamente Hilaria Dantas
18 de Noviembre de 2008 | 5:40 pm
Con verdadera alegria es que respondo a este comentario Era Antonio Tormo la voz especial
De chico recuerdo que era muy escuchado … en todas sus interpretaciones … Tenia un parecido a Magaldi
Y te cuento que cante mas de una vez al compas de una vieja guitarra tocada por un amigo El Famoso Rancho e la cambicha . Es una lastima que se deje olvidar ,que no se le reedite pa que los jovenes conozcan un cantor de verdad
18 de Noviembre de 2008 | 7:11 pm
Gracias Alejandro por hacerme recordar a un grande que llevo profundamente en mi corazón, Antonio Tormo es uno de los hilos invicibles que ligan la comunidad de los hombres, tanto como otros que sostienen a nuestra querida Argentina. Lucio
18 de Noviembre de 2008 | 7:56 pm
SENCILLAMENTE EXTRAORDINARIO Y MI TEMA PREFERIDO CANTADO POR TORMO ES LA CANCIÓN DEL LINYERA. QUE DIOS LO TENGA EN LA GLORIA PORQUE LO MERECE. ATTE.
18 de Noviembre de 2008 | 10:28 pm
TIEMPO PROVINCIAL: ADHIERE A LOS CONCEPTOS EXPRESADOS POR LA MAYORIA DE LOS ARGENTINOS QUE ESCRIBIERON
Y DIGO QUE DIOS LO TENGA EN LA GLORIA
Ángel Chazarreta
8 de Septiembre de 2009 | 8:44 am
Me emocioné mucho desde muy pequeño con las canciones, con la melodía y especialmente con la voz de Don Antonio. Ya que nací en el 1952 puedo decir que me acunaron sus canciones desde la radio (porque otros medios en el campo no había); más tarde comprendí las letras y pude entender “el porque del sentimiento” que despertaba y empecé a ver un horizonte inimaginable cuando con apenas 10 o 12 años aprendí a escuchar a Cafrune, Los Chalchaleros, E Falú, Atahualpa, Los Fronterizos, mas tarde Larralde, DiFulvio y tantos otros. Ahora que me doy cuanta (con los años) eso fue obra de Don Antonio y de mis padres, que sin imponerme, me hicieron ver quien representa honestamente el sentir del pueblo y de la gente común, de los criollos. Entonces es que comprendo, despues de haber visto “pasar mucha agua bajo el puente”, que las prohibiciones y censuras, las grandes “lagunas” culturales y políticas que fueron las vedas antidemocráticas, obedecieron siempre a un proyecto: DESMANTELAR UNA IDIOCINCRASIA, UNA PERFIL CULTURAL NACIONAL y eso es lo que muy bien representa Don Antonio. Más aun valoro su figura, porque ahora que lo veo desde esta perspectiva, entiendo claramente los motivos que los enemigos del pais, de adentro y de afuera, tuvieron para seguir apropiandose de su economía pero, además, comprendo que para lograr ese, su principal objetivo, ANTES NECESITARON SILENCIAR (aunque no pudieron) SUS VOCES. Don Antonio fue, es y será “la voz de su gente” y como tal está allí donde debe estar: EN EL CENTRO DE NUESTRO CORAZON.
Esto que se me ocurre escribir hoy, nace de una conversación que tuve con alguien, el domingo pasado mirando a Don Antonio en una de sus ultimas actuaciones en TV, me comentaba esa persona, que hace unos años, de casualidad conoció en casa de amigos comunes, a la hija de Don Antonio; tratando de inferir si tendría mas o menos nuestra edad es que me propuse indagar en la biografía y fue ese el detonante de sacar afuera estos sentimientos que siempre tuve y que se muy bien marcaron mi vida. Nunca pude entonar ni el arroz con leche, pero mi afinado oído musical nunca me dejó sin entender a los músicos y cantores populares, como Don Antonio Tormo, a quien le estoy eternamente agradecido. Me enseño a distinguir claramente los acentos provinciales, las guitarras segun su región, y muchas cosas mas pero fundamentalmente me hizo parte de un sentimiento NACIONAL que sino hubiese sido periódicamente desactivado (hasta la actualidad prenden hacerlo) seguramente seríamos otro pais, la Argentina: mas integrado, más humano, mas justo y más seguro.
Vaya mi mas sentido afecto y cariño para todos aquellos que se sienten HEREDEROS DE ESE GRAN HOMBRE QUE ES DON ANTONIO TORMO “EL CANTOR DE LAS COSAS NUESTRAS
3 de Enero de 2010 | 2:56 pm
Tengo el gusto de escuchar el disco 20 y 20 donde Don Antonio, ya cercano a los 84 dialoga con ese reconstructor de lo bello que es León Gieco. De niña lo escuchaba en la radio, tal como dice esta nota: la familia esperaba el inicio del programa con alegría. Celebro este homenaje. GB