Nº 506 - Mensaje ambiental

Por Juan Domingo Perón
Desde Madrid, difundido el 21 de febrero de 1972
Hace casi treinta años, cuando aún no se habÃa iniciado el proceso de descolonización contemporáneo, anunciamos la tercera Posición en defensa de la soberanÃa y autodeterminación de las pequeñas naciones, frente a los bloques en que se dividieron los vencedores de la Segunda Guerra Mundial.
Hoy cuando aquellas pequeñas naciones han crecido en número y constituyen el gigantesco y multitudinario Tercer Mundo un peligro mayor- que afecta a toda la humanidad y pone en peligro su misma supervivencia- nos obliga a plantear la cuestión en nuevos términos, que van más allá de lo estrictamente polÃtico, que superan las divisiones partidarias o ideológicas, y entran en la esfera de las relaciones de la humanidad con la naturaleza.
Creemos que ha llegado la hora en que todos los pueblos y gobiernos del mundo cobren conciencia de la marcha suicida que la humanidad ha emprendido a través de la contaminación del medio ambiente y la biosfera, la dilapidación de los recursos naturales, el crecimiento sin freno de la población y la sobre-estimación de la tecnologÃa y la necesidad de invertir de inmediato la dirección de esta marcha, a través de una acción mancomunada internacional.
La concientización debe originarse en los hombres de ciencia, pero sólo puede transformarse en la acción a través de los dirigentes polÃtico. Por eso abordo el tema como dirigente polÃtico, con la autoridad que me da el haber sido precursor de la posición actual del Tercer Mundo y con el aval que me dan las últimas investigaciones de los cientÃficos en la materia.
Los hechos
El ser humano ya no puede ser concebido independientemente del medio ambiente que él mismo ha creado. Ya es una poderosa fuerza biológica, y si continúa destruyendo los recursos vitales que le brinda la Tierra, sólo puede esperar verdaderas catástrofes sociales para las próximas décadas.
La humanidad está cambiando las condiciones de vida con tal rapidez que no llega a adaptarse a las nuevas condiciones. Su acción va más rápido que su captación de la realidad y el hombre no ha llegado a comprender, entre otras cosas, que los recursos vitales para él y sus descendientes derivan de la naturaleza y no de su poder mental. De este modo, a diario, su vida se transforma en una interminable cadena de contradicciones.
En el último siglo ha saqueado continentes enteros y le han bastado un par de décadas para convertir rÃos y mares en basurales, y el aire de las grandes ciudades en un gas tóxico y espeso. Inventó el automóvil para facilitar su traslado, pero ahora ha erigido una civilización del automóvil que se asienta, sobre un cúmulo de problemas de circulación, urbanización, inmunidad y contaminación en las ciudades y se grava las consecuencias de la vida sedentaria.

Despilfarro masivo
Las mal llamadas “Sociedades de Consumo”, son, en realidad sistemas sociales de despilfarro masivo, basados en el gasto, por el que el gusto produce lucro. Se despilfarra mediante la producción de bienes necesario o superfluos y, entre estos, a los deberÃan ser de consumo duradero, con toda intención se les asigna cierta vida porque la renovación produce utilidades. Se gastan millones en inversiones para cambiar el aspecto de los artÃculos, pero no para reemplazar los bienes dañinos para la saluda humana, y hasta se apela a nuevos procedimientos tóxicos para satisfacer la vanidad humana. Como ejemplo bastan los autos actuales que debieran haber sido reemplazados por otros con motores eléctricos, o el tóxico plomo que se agrega a las naftas simplemente para aumentar el pique de los mismos.
No menos grave resulta el hecho de que los sistemas sociales de despilfarro de los paÃses tecnológicamente más avanzados funciones mediante el consumo de ingentes recursos naturales aportados por el Tercer Mundo. De este modo el problema de las relaciones dentro de la humanidad es paradójicamente doble: algunas clases sociales - la de los paÃses de baja tecnologÃa en particular - sufren los efectos del hambre, el analfabetismo y las enfermedades, pero al mismo tiempo las clases sociales y los paÃses que asientan su exceso de consumo en el sufrimiento de los primeros, tampoco están racionalmente alimentados ni gozan de una auténtica cultura o de una vida espiritual o fÃsicamente sana. Se debaten en medio de la ansiedad y del tedio y los vicios que produce el ocio mal empleado.
El espejismo de la tecnologÃa
Lo peor es que, debido a la existencia de poderosos intereses creados o por la falsa creencia generalizada de que los recursos naturales vitales para el hombre son inagotables, este estado de cosas tiende a agravarse, mientras un fantasma - el hombre- recorre el mundo devorando 55 millones de vidas humildes cada 20 meses, afectando hasta paÃses que ayer fueron graneros del mundo y amenazando expandirse de modo fulmÃneo en las próximas décadas. En los centros de más alta tecnologÃa se anuncia entre otras maravillas, que pronto la ropa se cortará con rayos láser y que las amas de casa harán compras por televisión y las pagarán mediante sistemas electrónicos. La separación dentro de la humanidad se está agudizando de modo tan visible que perece que estuviera constituida por más de una especie.
El ser humano cegado por el espejismo de la tecnologÃa, ha olvidado las verdades que están en la base de su existencia. Y asÃ, mientras llega a la luna gracias a la cibernética, la nueva metalurgia, combustibles poderosos, la electrónica y una serie de conocimientos teóricos fabulosos, mata el oxÃgeno que respira el agua que bebe, y el suelo que le da de comer y eleva la temperatura permanente del medio ambiente sin medir sus consecuencias biológicas. Ya en el colmo de su insensatez, mata el mal que podÃa servirle de última base de sustentación.
Después de la tierra, el mar…
En el curso del último siglo el ser humano ha exterminado cerca de 200 especies animales terrestres. Ahora ha pasado a liquidar las especies marinas. Aparte de los efectos de la pesca excesiva, amplias zonas de los océanos, especialmente costeras, ya han sido convertidas en cementerios de peces y crustáceos, tanto por los desperdicios arrojados como por el petróleo involuntariamente derramado. Solo el petróleo liberado por los buques cisterna hundidos ha matado en la última década cerca de 600.000 millones de peces. Sin embargo seguimos arrojando al mar más desechos que nunca, perforamos miles de pozos petrolÃferos en el mar o sus costas y ampliamos al infinito el tonelaje de los petróleos sin tomar medidas de protección de la fauna y flora marinas.

…Y el agua potable
La creciente toxicidad del aire de las grandes ciudades, es bien conocida, aunque muy poco se ha hecho para disminuirla. En cambio, todavÃa existe un conocimiento mundialmente difundido acerca del problema planteado por el despilfarro de agua dulce, tanto para el consumo humano como para la agricultura. La liquidación de aguas profundas ya ha convertido en desiertos extensas zonas otrora fértiles del globo, y los rÃos han pasado a ser desagües cloacales más que fuentes de agua potable o vÃas de comunicación. Al mismo tiempo la erosión provocada por el cultivo irracional o por la supresión de la vegetación natural se ha convertido en un problemas mundial, y se pretende reemplazar con productos quÃmicos el ciclo biológico del suelo, uno de los más complejos de la naturaleza. Para colmo muchas fuentes naturales han sido contaminadas; las reservas cuando nos quedarÃa como último recurso la desalinización del mar nos enteramos que una empresa de este tipo, de dimensión universal, exigirÃa una infraestructura que la humanidad no está en condiciones de financiar y armar en este momento.
Alimentos y armas
Por otra parte, a pesar de la llamada revolución verde, el Tercer Mundo, todavÃa no ha alcanzado a producir la cantidad de alimentos que consume, y para llegar a su autoabastecimiento necesita un desarrollo industrial, reformas estructurales y la vigencia de una justicia social que todavÃa está lejos de alcanzar. Para colmo, el desarrollo de la producción de alimentos sustitutivos está frenada por la insuficiencia financiera y las dificultades técnicas.
Por supuesto todos estos desatinos culminan con una tan desenfrenada como irracional carrera armamentista que le cuesta a la humanidad 200.000 millones de dólares anuales.
A este maremagnum de problemas creados artificialmente se suman el crecimiento explosivo de la humanidad. El número de seres humanos que puebla el planeta se ha duplicado en el último siglo y volverá a duplicarse para fines del actual o comienzos del próximo, de continuar la actual ” ratio ” de crecimiento. De seguir por este camino, en el año 2.500 cada ser humano dispondrá de solo metro cuadrado sobre el planeta. Esta visión global está lejana en el tiempo, pero no difiere mucho de la que ya corresponde a las grandes urbes, y no debe olvidarse que dentro de 20 años más de la mitad de la humanidad vivirá en ciudades grandes y medianas.
PolÃtica demográfica
Es indudable pues, que la humanidad necesita tener una polÃtica demográfica. La cuestión es que aún poniéndola en práctica, ya por el retardo con que comenzaremos,. no producirá sus efectos antes del fin de la década en materia educativa, y antes de fin de siglo en materia ocupacional. Y que además la polÃtica demográfica no produce los efectos deseados sino va acompañada de una polÃtica económica y social correspondiente. De todos modos, mantener el actual ritmo de crecimiento de la población humana es tan suicida como mantener el despilfarro de los recursos naturales en los centros altamente industrializados donde rige la economÃa del mercado, o aquellos paÃses que han copiado sus modelos de desarrollo. Lo que no debe aceptarse es que la polÃtica demográfica esté basada en la acción de pÃldoras que ponen en peligro la salud de quienes la toman o de sus descendientes

Qué hacer
Si se observan en su conjunto los problemas que se nos plantean y que hemos enumerado, comprobaremos que provienen tanto de la codicia y la imprevisión humana, como de las caracterÃsticas de algunos sistemas sociales, del abuso de la tecnologÃa, del desconocimiento de las relaciones biológicas y de la progresión natural del crecimiento de la población humana. Esta heterogeneidad de causas debe dar lugar a una heterogeneidad de respuestas, aun que en última instancia tenga como denominador común la utilización de la inteligencia humana. A la irracionalidad del suicidio colectivo debemos responder con la racionalidad del deseo de supervivencia.
Para poner freno e invertir la marcha hacia el desastre es menester aceptar algunas premisas:
1. Son necesarias y urgentes: una revolución mental en los hombres, especialmente en los dirigentes de los paÃses más altamente industrializados; una modificación de las estructuras sociales y productivas en todo el mundo, en particular en los paÃses de alta tecnologÃa donde rige la economÃa de mercado, y el surgimiento de una convivencia biológica dentro de la humanidad y entre la humanidad y el resto de la naturaleza.
2. Esa revolución mental implica comprender que el hombre no puede reemplazar a la naturaleza en el mantenimiento de un adecuado ciclo biológico general; que la tecnologÃa es un arma de doble filo, que el llamado progreso debe tener un lÃmite y que incluso habrá que renunciar alguna de las comodidades que nos ha brindado la civilización; que la naturaleza debe ser restaurada en todo lo posible que los recursos naturales resultan aceptables y por lo tanto deben ser cuidados y racionalmente utilizados por el hombre; que el crecimiento de la población es aumentar la reducción y mejorar la distribución de alimentos y la difusión de servicios sociales como la educación y la salud pública, y que la educación y el sano esparcimiento deberán reemplazar el papel que los bienes y servicios superfluos juegan actualmente en la vida del hombre.
3. Cada nación tiene derecho al uso soberano de sus recursos naturales. Pero, al mismo tiempo, cada gobierno tiene la obligación de exigir, a sus ciudadanos el cuidado y utilización racional de los mismos. El derecho a la subsistencia individual impone el deber hacia la supervivencia colectiva, ya se trate de ciudadanos o pueblos.

4. La modificación de las estructuras sociales y productivas en el mundo implica que el lucro y el despilfarro no pueden seguir siendo el motor básico de sociedad alguna. y que la justicia social debe exigirse en la base de todo sistema, no solo para el beneficio directo de los hombres sino para aumentar la producción de alimentos y bienes necesarios; consecuentemente, las prioridades de producción de bienes y servicios deben ser alteradas en mayor o menor grado según el paÃs de que se trate. En otras palabras: necesitamos nuevos modelos de producción, consumo, organización y desarrollo tecnológico que, al mismo tiempo que den prioridad a la satisfacción de las necesidades esenciales del ser humano, racionar el consumo de recursos naturales y disminuyan al mÃnimo posible la contaminación ambiental.
5. Necesitamos un hombre mentalmente nuevo en un mundo fÃsicamente nuevo. No se puede construir una nueva sociedad basada en el pleno desarrollo de la personalidad humana en un mundo viciado por la contaminación del ambiente exhausto y la sed y enloquecido por el ruido y el hacinamiento. Debemos transformar a las ciudades cárceles del presente en las ciudades jardines del futuro.
6. El crecimiento de la población debe ser planificado, en lo posible de inmediato, pero a través de métodos que no perjudiquen la salud humana, según las condiciones particulares de cada paÃs (esto no rige para la Argentina, por ejemplo) y en el marco de polÃticas económicas y sociales globalmente racionales.
7. La lucha contra la contaminación del ambiente y de la biosfera, contra el despilfarro de los recursos naturales, el ruido y el hacinamiento de la ciudades, debe iniciarse ya a nivel municipal, nacional e internacional. Estos problemas, en el orden internacional, deben pasar a la agenda de las negociaciones entre las grandes potencias y a la vida permanente de la Naciones Unidas con carácter de primera prioridad. Este, en su conjunto, no es un problema más de la humanidad; es el problema.
8. Todos estos problemas están ligados de manera indisoluble con la justicia social, el de la soberanÃa polÃtica y la independencia económica del Tercer Mundo, y la distensión y la cooperación internacional.
9. Muchos de estos problemas deberán ser encarados por encima de las diferencias ideológicas que separan a los individuos dentro de sus sociedades o a los Estados unidos dentro de la comunidad internacional.

Nosotros los del tercer mundo
Finalmente deseo hacer algunas consideraciones para nuestros paÃses del Tercer Mundo:
1- Debemos cuidar nuestros recursos naturales con uñas y dientes de la voracidad de los monopolios internacionales que los buscan para alimentar un tipo absurdo de industrialización y desarrollo en los centros de alta tecnologÃa a donde rige la economÃa de mercado. Ya no puede producirse un aumento en gran escala de la producción alimenticia del Tercer Mundo sin un desarrollo paralelo de las industrias correspondientes .Por eso cada gramo de materia prima que se dejan arrebatar hoy los paÃses del Tercer Mundo equivale a kilos de alimentos que dejarán de producir mañana .
2- De nada vale que evitemos el éxodo de nuestros recursos naturales si seguimos aferrados a métodos de desarrollo, preconizados por esos mismos monopolios, que significan la negación de un uso racional de aquellos recursos.
3- En defensa de sus intereses, los paÃses deben propender a las integraciones regionales y a la acción solidaria.
4- No debe olvidarse que el problema básico de la mayor parte de los paÃses del Tercer Mundo es la ausencia de una auténtica justicia social y de participación popular en la conducción estará en condiciones de enfrentar las angustiosamente difÃciles décadas que se avecinan.
La Humanidad debe ponerse en pie de guerra en defensa de sà misma.
En esta tarea gigantesca nadie puede quedarse con los brazos cruzados. Por eso convoco a todos los pueblos y gobiernos del mundo a una acción solidaria

37 años después: la visión de un estadista
Por Fernando Del Corro (x)
Desde hace bastante más de medio siglo en la Argentina la figura de Juan Domingo Perón ocupa un papel relevante, el más relevante entre todos los que hemos transitado por estas tierras en todo ese perÃodo, solo comparable con un puñado de estadistas que en el mundo han sido, parafraseando a Fray Luis de León. Alrededor suyo, más de tres décadas atrás, y alrededor de su memoria, en los últimos casi siete lustros, millones hicieron su apologÃa (los más viejos por haberse beneficiado con sus gobiernos y los más jóvenes por mentas) y algunos millones menos lo demonizaron (los llamados “gorilas”, ligados inicialmente a los intereses oligárquicos y pro británicos y luego a las leyendas negras que se fueron construyendo, algunas a partir de ciertos hechos ciertos deliberadamente potenciados). La propia historiografÃa respondió en un elevado porcentaje a esas visiones sesgadas para uno u otro lado. Una suerte de visión militante pro peronista o gorila, más o menos encubierta en cada caso, hizo que detrás de las pasiones del momento, no se lograran ver hechos trascendentes o propuestas que apuntaron mucho más lejos que la simple coyuntura. Sin tener que buscar mucho, un ejemplo de ello es la generalizada confusión entre sus diferentes planes económicos de 1946-1955, con sus variantes coyunturales, y el de 1973-1974, que representó un giro trascendente en la inserción argentina en el mundo.
Como sucede con los grandes personajes de la historia no se debieran asumir posiciones como si se tratara de hinchar por un equipo de fútbol. Se pueden discutir muchas cosas que hizo Charles De Gaulle en Francia, como por ejemplo si la lÃnea que siguió en la creación de la hoy Unión Europea fue o no la más conveniente, pero es insensato ignorar lo que significó su decreto de 1945, siendo presidente provisional, creando la Escuela Nacional de la Administración, gracias al cual hoy ese paÃs europeo cuenta con una burocracia altamente capacitada, reconocida como la mejor del mundo. El caso de Juan Domingo Perón debiera ser visto de una manera similar en la Argentina.
Hoy se cumplen 37 años desde que Perón diera a conocer un llamamiento a los pueblos y gobiernos del mundo. Precisamente lo denominó “Mensaje solidario a los pueblos y gobiernos del mundo”. Perón vivÃa aún exiliado en Madrid. Faltaba poco para que se cumplieran 17 años de exilio y 8 desde que intentara regresar en 1964, lo que habÃa sido frustrado por una gestión del gobierno argentino de Arturo Illia ante la dictadura brasilera de Humberto Castelo Branco, la que lo remitió de vuelta desde RÃo de Janeiro a España.
El documento apareció unos cuatro meses antes de que la Organización de las Naciones Unidas celebrase su primer encuentro en defensa del ambiente humano, en Estocolmo. De hecho Perón hizo honor a su nombre, el del dios Jano, el abridor de puertas, el epónimo natural del primer mes del año. Cuando aún se estaba lejos de tener los conocimientos que la ciencia y la tecnologÃa aportaron en estas más de tres décadas y media, el entonces ex dos veces presidente argentino pudo ver una cantidad de cosas que hoy padecen, y en plan de agravarse, 6.000 millones de habitantes del planeta Tierra.

Leer el documento tiene un valor enorme. Es de rigurosa actualidad. Si lo leyera alguien desprevenido bien podrÃa creer que fue escrito en estos dÃas cuando todo es más evidente y gobernantes y organizaciones sociales promueven encuentros, permanentemente, para encontrar alguna solución, mientras grandes intereses continúan sin freno la destrucción del hábitat terrestre ayudados por el afán de un consumismo ilimitado; el mismo que, por otra parte, ha puesto en jaque a la propia economÃa de la, por hoy, primera potencia mundial, los Estados Unidos de América.
Más allá de consideraciones generales sobre la contaminación o la dilapidación de recursos, el documento tiene adelantos precisos, naturalmente ya analizados por algunos cientÃficos pero lejos de la preocupación de casi todos los gobernantes. Curiosamente, algunos de sus planteos, de manera coincidente, incluso, en el plano temporal, fueron desarrollados por otro de los grandes estadistas de la época, el italiano Enrico Berlinguer, por entonces secretario general del Partido Comunista de su paÃs en un informe al Comité Central del mismo, en el mismo 1972, al hacerse cargo de sus nuevas funciones.
Casi no se pueden destacar aspectos principales del documento que incluye el conjunto de los problemas que hoy se discuten como el calentamiento global, o que están cada vez más cercanos, como un próximo agotamiento de las fuentes de agua potable del planeta, cosa claramente preocupante, en estos dÃas, para los cuatro paÃses miembros plenos del MERCOSUR, bajo los que se encuentra en gran AcuÃfero GuaranÃ. Pero el agua potable se continúa malgastando de maneras absurdas.
Cada uno de los temas desarrollados merece un profundo análisis particular, por lo cual es conveniente estudiar el propio documento, pero sÃ, algo merece ser remarcado, es un problema de la humanidad y como tal el hombre debe enfrentarlo tomando conciencia de que el individualismo sólo lo llevará a la catástrofe y, en el menos malo de los casos, si no a él, a sus descendientes.
(x) Periodista, historiador, docente en la Facultad de Ciencias Económicas (FCE) de la Universidad de Buenos Aires (UBA) e integrante de la redacción de www.mercosurnoticias.com.











21 de Febrero de 2009 | 2:06 pm
Debemos considerarlo como uno de los mejores artÃculos que se han publicado. Las caracterÃscas visionarias en esa epoca son extraordinarias, hoy no aparece todavÃa en este Pais una generción de Estadista como lo tuvo Argentina y América en esa década, porque no solo Perón era un Estidista y visionario sino Frondizi y otros tambien. Sigamos publicando este tipo de mensajes.
21 de Febrero de 2009 | 3:28 pm
Una vez más la palabra señera del Gral. PERON nos aparece profética. Resulta paradójico que sus discÃpulos en el gobierno sigan buscando en pensadores que nos son ajenos, ideas y preceptos que marquen el rumbo de sus actos de gobierno cuando en realidad deberÃa ser justamente el pensamiento de PERON el que ilumine sus decisiones. Es en este plano, el de la lucha por las ideas, al que se traslada nuestra responsabilidad de seguir sosteniendo esta resistencia permanente al que estamos llamados a librar, quienes aspiramos a ser conscuentes con su legado. Que todo nuestro esfuerzo y el empeño que pongamos en las cientos, miles de pequeñas batallas anónimas que cotidianamente libremos en este y otros campos de batallas que contribuyan a mantener viva la esperanza de construir una Patria Grande y un Pueblo Feliz, vaya nuestro tesimonio y sentido homenaje a JUAN PERON y RAUL SCALABRINI ORTIZ (en su año) entre tantos otros hombres del pensamiento nacional
21 de Febrero de 2009 | 4:59 pm
Recuerdo uno de sus primeros discursos luego de su regreso donde volvió a manifestar estas preocupaciones. Era realmente un visionario. Estudioso y con diálogo permanente con expertos, no sólo hombres de ciencia sino también filósofos y polìticos del mundo. Pero fundamentalmente era un gran humanista y con desprendimiento total de apetencias e intereses personales económicos que “contaminaran” su visión. Los felicito por difundir estas cosas, para que sin egoismos, los jóvenes reconozcan valores de nuestros dirigentes y estadistas; y para enfocar el centro de la problemática mundial no en lo económico, sino que ésto es consecuencia de lo planteado en forma crÃtica por el Gral Perón, en su documento.
21 de Febrero de 2009 | 7:11 pm
Perón, en su maravilloso, abarcativo y premonitorio mensaje, y el señor Eduardo Barrionuevo en su comentario, dijeron algo clave y fundamental: “cambio en la mentalidad del hombre” el uno, y “pensamiento nacional”, el otro. Observando las actitudes y razonamientos de quienes hoy rigen nuestros destinos, dÃa a dÃa nos alejamos más del cumplimiento de ambas premisas.
21 de Febrero de 2009 | 7:27 pm
Este mensaje profético de Juan Perón, mostró hace ya mas de 30 años lo que habrÃa de suceder. Y el sabÃa que sucederÃa indefectiblemente. No en vano, en otro escrito profético, en el Mensaje a los jóvenes del año 2000, dijo “EL MUNDO HA FRACASADO”. SabÃa ya este elegido, que el apartamiento del hombre de Su Creador, debÃa irreversiblemente llevarnos a esta situación. Y hoy, que estamos viviendo esta verdadera crisis terminal del sistema del saqueo, advertimos que solo la conversión a Dios del corazón de los hombres , la vigencia, y real presencia de El en la vida pública y privada, es la única posibilidad de felicidad del pueblo y grandeza de la Nación. No creamos ya en falsas promesas; no busquemos mas hombres providenciales. Solo en Dios Uno y Trino y en Nuestra Madre la Virgen MarÃa, guiándonos para que hagamos junto con Ellos un mundo justo, es la solución. Al final del camino está la eternidad, la felicidad plena, y haremos realidad en este suelo elegido y junto a este pueblo, que es lo mejor que tenemos, la famosa frase de Spinoza que cita Juan Perón al concluir La Comunidad Organizada: Sentimos, experimentamos, que somos eternos. Solo un gran cristiano como Juan Perón nos podÃa indicar que el camino ni siquiera era el. Cuando consagra la Argentina a la Virgen MarÃa lo expresa claramente. Que Dios nos ilumine para que veamos en Juan Perón un verdadero enviado de Dios y logremos la felicidad que el Creador quiere para nosotros, con amor, que es lo único que construye. Pêro este amor, no es sentimentalismo, sino obediencia a ël, sentirnos “hijos únicos de El”, porque lo que cada uno deja de hacer nadie lo hará por el, y esto se transforma en verdadero compromiso con la patria y con el pueblo. Es hora de volver a hacer pólÃtica, que hace ya muchos años no se hace. Solo se hace robo, fraude y sistema representativo que es donde se ha consumado El Gran Engaño! Volvamos a hacer polÃtica que se puede! Pero POLITICA, que es el arte del bien común y para todos.
Pandra, sabés que nunca escribo, pero discierno que estamos en un momento terminal y que el dolor puede ser mucho mayor. Salgamos a anunciar cual es la solución a todos nuestros problemas. Salgamos a exigir responsabilidad. Salgamos!
22 de Febrero de 2009 | 12:48 am
Desde ya celebro que se haya publicado este testimonio de anticipacion. Y tnemos que empezar a pensar que la creacion en 1973 de la Secretaria de Recursos Naturales y Ambiente Humano, con Yolanda Ortiz como titular, y en sintonia directa con el Mensaje aqui publicado tiene una entidad equivalente con la creacion 30 años antes de la SecretarÃa de Trabajo y Prevision. Debe recordarse que este Mensaje fue emitido 4 meses años de la celebre Conferencia de Estocolmo de Medioi Ambiente y casi en simultaneidad con otros documentos señeros como el Informe Meadows(”Los lÃmites del crecimiento) y la hipotesis “GAIA” de Lovelock.
22 de Febrero de 2009 | 1:47 pm
El general Perón fué un clarividente. Un hombre adelantado 50 años de su ciclo vital.
Por eso hoy ante la gente que se dice peronista, uno expresa “soy peronista de Perón y Evita”, como si esto fuese una aclaración….
Es importante resaltar estos pensamientos, dirÃa fundamental, Perón es para ahora y 30 años en adelante….
22 de Febrero de 2009 | 4:36 pm
Cuando se produce la guerra civil de 1955, yo tenia 14 años y empezaba la escuela industrial. Al regresar, en 1972, ya contaba con 31 años y me di cuenta que no eran valorizadas las palabras del lÃder. Pronosticó : El año 2000 nos hallará unidos o dominados y lamentablemente la “globalización” responde a un plan de dominio ejercido por las potencias centrales. Hemos destruido dos generaciones y enfrentamos el desafio de defender lo que tenemos, como proféticamente lo advirtiera hace casi 40 años. Todo se ha complicado sobremanera, apareciendo nuevos fenómenos mundiales como la China, un enegendro creado paradójicamente por el afán de lucro inmediato de empresarios de diversos orÃgenes, aliados a los inescrupulosos dirigentes chinos. Dejando ideologias de lado ambos contribuyeron a actual colapso de la economÃa. Este es el gigantesco desafio actual.
23 de Febrero de 2009 | 5:17 am
Que cosa tremenda! Cuánta visión! Existen los profetas, sin duda. Este parece que nos va a seguir iluminando al menos por un siglo. Si aún queda vida en el planeta…
Urge que nos pongamos a trabajar por otros modelos de desarrollo abandonando la lógica financiera aún vigente. Hoy el 90% de los argentinos vivimos en las 6 ciudades grandes y la vida en el campo es imposible, te desalojan los sojeros acompañados de policÃas y jueces de paz corruptos, te fumigan con glifosato, endosulfan y 2.4 D… Vean lo que ha hecho este gobierno en estos años. Estoy seguro que jamás la “Jauretcheana” Cristina ha leÃdo este mensaje de este grande, gigante estadista y profeta argentino. Que lástima, pasarán al basurero de la historia como el demonio riojano.
23 de Febrero de 2009 | 3:19 pm
Amigo Pandra. Excelente artÃculo del periodista Fernando J. del Corro sobre esta particular visión de Perón que lo convirtió en uno de los lÃderes mundiales de mayor proyección y profundidad.
El amigo Alberto Methol Ferré ubica a Perón entre los polÃticos-intelectuales que aparecen una o dos veces en un siglo, cuyas ideas son las que llevan adelante los paÃses y al mundo. Recordemos la visión del gran argentino sobre la integraciòn y el Continentalismo cuando en Europa poco se sabÃa sobre la fantástica propuesta de Unidad Europea, menos aún sobre el Mercosur y otros intentos americanos.
Como siempre, señor Pandra, su contribución a la comprensión de los problemas argentinos y sudamericanos es invalorable.
24 de Febrero de 2009 | 11:38 am
Excelente,un articulo que es una verdadera herramienta e la construcción polÃtica, que además nos determina y encuadra en lo que verdaderamente somos .-
26 de Febrero de 2009 | 7:18 pm
Muy visionario. Muy bueno
27 de Febrero de 2009 | 10:21 am
Alejandro Querido…¡ Gracias por traer a mi memoria este artÃculo del General y el plus del cro. Del Corro!. Esto tendrÃa que figurar en los textos de lectura obligatoria en todos los niveles de enseñanza. Rercuerdo que cuando volvió Perón en una reunión con corresponsales extranjeros habló de esto y la prensa mitrista y gorila dijeron con sorna que “el viejo General ahora es ecologista” o algo parecido. Esto fué recordado por François Lepot (asà firmaba el cro. peronista) cuando intentaron levantar el programa de cro. Jorge Rulli, programa que permanentemente cita al “viejo” hablando sobre estos temas pero HACE CASI 40 AÑOS!!. Que dirÃa el General con la sojización, la deforestación, la fumigación tóxica, el robo de las tierras que pertenecen a nuestros hermanos de los pueblos originarios, etc. etc. que no solo permiten los gobernantes, sino que lo hacen en nombre del peronismo. DirÃa lo que decimos nosotros TRAIDORES. Como dice Perón esto no solo atañe a un sector polÃtico sino a toda la comunidad. Es hora de unirnos para de cir que paren de fumigar, de destruir, de vetar leyes protectoras, de robar, de expulsar; es hora de hacer tronar el escarmiento.
11 de Marzo de 2009 | 3:02 pm
Mensaje…me encanta el medio ambiente y hagamos de ella un cuidado especial para cuidar nuestro entorno.Si la cuidas eela tambien cuidara de ti
24 de Marzo de 2010 | 2:58 am
QUE TRITEZA ME DA CUANDO UN ADULTO NO SE EDUCA PARA DAR EJEMPLO A SU HIJO (A), TIRA EL PAPELITO AL PISO SIN TEMOR Y APOYA A TU HIJO A LA MISMA VERCION…..
DIOS MIO QUE ESTOS PERSONAGES TOMEN CONCIENCIA DE TODO EL DAÑO QUE LE HACE AL MEDIO AMBIENTE……..