N° 747 - La quiebra de la civilización occidental (Diálogo Slavoj Zizek - Peter Sloterdijk)

- | 22 de Septiembre de 2011 ≈ 18:04 | tamaño de texto | versión para imprimir

Desde la crisis económica y el rol de las religiones hasta el caso Strauss-Kahn, dos de los filósofos más leídos de la actualidad analizan presente y futuro de Occidente. Hemos acumulado tantas deudas que la promesa de reembolso en la cual se funda la seriedad de nuestra construcción del mundo ya no puede sostenerse”, denuncian.

Por Nicolas Truong

INTEMPERIE. La crisis de las hipotecas y el aumento del desempleo en los EE.UU. contextualizan esta imagen de 2009: carpas en Sacramento, para algunos sin techo californianos.

LONDRES, EN LLAMAS. Policías de ronda el 8 de agosto, tercer día de destrozos de jóvenes violentos.

STRAUSS-KAHN. El ex director gerente del FMI fue detenido en mayo, por una denuncia de violación.

Occidente vive una crisis del porvenir: las nuevas generaciones ya no creen que vivirán mejor que las anteriores. Una crisis de sentido, de orientación y de significación. Occidente sabe más o menos de dónde viene pero le da trabajo saber adónde va. Ciertamente, como decía el poeta francés René Char, “nuestra herencia no es precedida por ningún testamento” y a cada generación le corresponde dibujar su horizonte. Nuestros tormentos, sin embargo, no son infundados. El sentido de lo común se fragmentó. Con el “cada uno en lo suyo”, el sentimiento de pertenencia a un proyecto que trascienda las individualidades se evaporó. El derrumbe del colectivismo -tanto nacionalista como comunista- y del progresismo económico dio lugar al imperio del “yo”. El sentido del “nosotros” se dispersó.

La idea de partición, de bien común y de comunidad parece volar en pedazos. Sin embargo, son muchos todavía los que no desean confiar la idea de comunidad a los comunitarismos que acosan a un planeta desgarrado. Entre ellos se cuentan Peter Sloterdijk y Slavoj Zizek, filósofos europeos, que aceptaron debatir públicamente por primera vez sobre estos temas.

Todo los separa en apariencia. El primero es un seguidor de la filosofía individualista de Nietzsche; el otro, un marxista allegado a los movimientos alternativos. El primero es más bien liberal, el segundo, calificado como radical. Gracias a la fuerza metafórica puesta al servicio de sus audacias teóricas, Peter Sloterdijk (se pronuncia Sloterdeik”) se dedica a captar la época sobre todo gracias a una morfología general del espacio humano, su famosa trilogía de las “esferas”, que se presenta como un análisis de las condiciones por las cuales el hombre puede volver habitable su mundo.

Aliando a Marx con y la trilogía de ciencia ficción Matrix , haciendo malabarismos entre Hegel y Hitchcock, el pensador esloveno Slavoj Zizek (se pronuncia “Yiyek”) es una figura notoria de la “filosofía pop”, tan severo con el capitalismo global como con cierta franja de la izquierda radical, que articula sin cesar las referencias de la cultura elitista (ópera) y popular (cine) a las grandes deflagraciones planetarias.

Este encuentro inédito está relacionado con la publicación concomitante de dos trabajos destinados a pensar la crisis que atravesamos. Con Vivre la fin des temps (Flammarion), Zizek analiza las diferentes formas de aprehender la crisis del capitalismo. Para él, los cuatro jinetes del Apocalipsis (desastre ecológico, revolución bioenergética, mercantilización desmesurada y tensiones sociales) están, diezmándolo: la negación (la idea de que la miseria o los cataclismos “no pueden pasarme a mí”), el regateo (”que me dejen el tiempo de ver a mis hijos recibidos”), la depresión (”voy a morir, para qué preocuparme por algo”) y la aceptación (”no puedo hacer nada, mejor que me prepare”). Y propone alternativas e iniciativas colectivas para recobrar el sentido de un comunismo despojado de su gregariedad aliado a un cristianismo liberado de su creencia en la divinidad.

Con Tu dois changer ta vie (Libella/Maren Sell), Peter Sloterdijk esboza otras soluciones, más individuales y espirituales. Inspirado por el poema de Rainer María Rilke consagrado a un torso antiguo del Louvre, trata de inventar en los ejercicios espirituales de los religiosos un nuevo cuidado de sí mismo, una nueva relación con el mundo. Desde el quebranto del crédito hasta el caso que derivó en la renuncia del director gerente del FMI, Dominique Strauss-Kahn, un diálogo inédito para cambiar de rumbo. Colectivas o individuales, políticas o espirituales, las ideas-fuerza de dos pensadores iconoclastas para evitar los callejones sin salida de la globalización.

Por primera vez desde 1945, la idea de porvenir está en crisis en Europa. Y a Occidente le cuesta creer en el progreso, como lo muestran estas nuevas generaciones que ya no imaginan que vivirán mejor que sus mayores. Desafección política, crisis económica o crispación identitaria: ¿podemos hablar, para ustedes, de una crisis de civilización?

Peter Sloterdijk: ¿Qué queremos decir cuando empleamos el término “civilización occidental”, en la cual vivimos desde el siglo XVII? En mi opinión, hablamos de una forma de mundo creada en base a la idea de una salida de la era del apego al pasado. La primacía del pasado se rompió: la humanidad occidental inventó una forma de vida inaudita fundada en la anticipación del porvenir. Esto significa que vivimos en un mundo que se “futuriza” cada vez más. Creo, por ende, que el sentido profundo de nuestro “ser en el mundo” reside en el futurismo, que es el rasgo fundamental de nuestra forma de existir.

La primacía del porvenir data de la época en que Occidente inventó este nuevo arte de hacer promesas, a partir del Renacimiento, cuando el crédito ingresó en las vidas de los europeos. Durante la Antigüedad y la Edad Media el crédito no desempeñaba prácticamente ningún papel porque estaba en manos de los usureros, condenados por la Iglesia. El crédito moderno, en cambio, abre un porvenir. Por primera vez, las promesas de reembolsos pueden ser cumplidas o mantenidas. La crisis de civilización radica en lo siguiente: entramos en una época en la cual la capacidad del crédito de inaugurar un porvenir sostenible está cada vez más bloqueada porque hoy se toman créditos para reembolsar otros créditos. En otras palabras, el “creditismo” ingresó en una crisis final. Hemos acumulado tantas deudas que la promesa del reembolso en la cual se funda la seriedad de nuestra construcción del mundo ya no puede sostenerse. Pregúntenle a un estadounidense cómo imagina el pago de las deudas acumuladas por el gobierno federal. Su respuesta seguramente será: “Nadie lo sabe” y creo que ese no saber es el núcleo duro de nuestra crisis.Nadie en esta Tierra sabe cómo pagar la deuda colectiva. El porvenir de nuestra civilización choca contra un muro de deudas.

Zlavoj Zizek: adhiero totalmente a esa idea de una crisis del “futurismo” y de la lógica de crédito. Pero tomemos la crisis económica llamada de las subprimes de 2008. Todo el mundo sabe que es imposible pagar créditos hipotecarios, pero cada uno se comporta como si fuera capaz de hacerlo. Yo a eso lo llamo en mi jerga psicoanalítica, una denegación fetichista: “Sé perfectamente que es imposible, pero de todos modos voy a tratar…” Sabemos muy bien que no podemos hacerlo, pero actuamos en la práctica como si pudiéramos hacerlo. Sin embargo, emplearía el término “futuro” para designar lo que Peter Sloterdijk llama el “creditismo”. El término “porvenir”, por otra parte, me parece más abierto. La fórmula no future es pesimista pero la palabra “porvenir” es más optimista. Y aquí no estoy tratando de dar un nuevo impulso al comunismo de Marx que está emparentado, efectivamente con un creditismo desmesurado. Para caracterizar nuestra situación, económica y política, ideológica y espiritual, no puedo dejar de recordar una historia probablemente apócrifa. Se trata de un intercambio de telegramas entre los estados mayores alemán y austríaco durante la Gran Guerra. Los alemanes habían enviado un telegrama a los austríacos diciéndoles: “Aquí, la situación en el frente es seria pero no catastrófica” y los austríacos respondieron: “Aquí, la situación es catastrófica pero no seria”. Y eso es lo catastrófico: no podemos pagar las deudas pero, en cierta forma, no lo tomamos en serio. Además de ese muro de deudas, la época actual se acerca a una suerte de “grado cero”. En primer lugar, la enorme crisis ecológica nos impone no continuar en esta vía político-económica. Segundo, el capitalismo, como sucede en China, ya no está naturalmente asociado a la democracia parlamentaria. Tercero, la revolución biogenética nos impone inventar otra biopolítica. En cuanto a las divisiones sociales mundiales, crean las condiciones de explotaciones y alzamientos populares sin precedente. La idea de lo colectivo también se ve afectada por la crisis.

¿Cómo volver a dar sentido a lo “común” en la hora del individualismo desenfrenado?

S.Z.: Aunque debemos rechazar el comunitarismo ingenuo, la homogeneización de las culturas, igual que ese multiculturalismo en que se ha convertido la ideología del nuevo espíritu del capitalismo, debemos hacer dialogar las civilizaciones y los individuos singulares. A nivel de los particulares, hace falta una nueva lógica de la discreción, de la distancia, de la ignorancia incluso. En la medida en que la promiscuidad se ha vuelto total, es una necesidad vital, un punto crucial.

A nivel colectivo, es necesario, efectivamente inventar otra forma de articular lo común. Ahora bien, el multiculturalismo es una falsa respuesta al problema, por un lado porque es una suerte de racismo denegado, que respeta la identidad del otro pero lo encierra en su particularismo. Es una suerte de neocolonialismo que, a la inversa del colonialismo clásico, “respeta” las comunidades, pero desde el punto de vista de su postura de universalidad. Por otra parte, la tolerancia multicultural es una engañifa que despolitiza el debate público, remitiendo las cuestiones sociales a las cuestiones raciales, las cuestiones económicas a las consideraciones étnicas. Hay también mucho angelismo en esta postura de la izquierda posmoderna. Es así como el budismo puede servir para legitimar un militarismo extremo: en los años 1930-1940, el establecimiento del budismo zen no sólo apoyó la dominación del imperialismo japonés sino que incluso lo legitimó. Utilizo deliberadamente el término “comunismo”, pues mis problemas en realidad son los bienes “comunes” como la biogenética y la ecología.

P.S.: Es necesario encontrar la verdadera problemática de nuestra era. El recuerdo del comunismo y de esa gran experiencia trágica de la política del siglo XX nos recuerda que no hay una solución ideológica dogmática y automática. El problema del siglo XXI es la coexistencia en el seno de una “humanidad” convertida en una realidad, físicamente. Ya no se trata del “universalismo” abstracto de la Ilustración, sino de la universalidad real de un colectivo monstruoso que comienza a ser una comunidad de circulación real con probabilidades de encuentros permanentes y probabilidades ampliadas de colisiones.

Nos hemos convertido como partículas en un gas, bajo presión. La cuestión es de aquí en más el vínculo social dentro de una sociedad demasiado grande; y creo que la herencia de las presuntas religiones es importante, porque son las primeras tentativas de síntesis meta-nacionales y meta-étnicas. La sangha budista era una nave espacial donde todos los desertores de todas las etnias podían refugiarse. Del mismo modo, podríamos describir la cristiandad, suerte de síntesis social que trasciende la dinámica de las etnias cerradas y las divisiones de las sociedades de clases. El diálogo de las religiones en nuestra época no es otro que el reformateo del problema del “comunismo”. La reunión que tuvo lugar en Chicago en 1900, el congreso de las religiones mundiales, fue una forma de plantear la cuestión de nuestra actualidad a través de esos fragmentos, esos representantes de cualquier procedencia, los miembros de la familia humana que se habían perdido de vista después del éxodo africano… En la era de la concentración, hay que plantear y reformatear todo lo que se pensó hasta ahora sobre el vínculo de coexistencia de una humanidad desbordante. Por eso empleo el término “co-inmunismo”. Todas las asociaciones sociales de la historia son, efectivamente, estructuras de co-inmunidad. La elección de este concepto recuerda la herencia comunista. En mi análisis, el comunismo se remonta a Rousseau y a su idea de “religión del hombre”. Es un concepto inmanente, es un comunitarismo a escala global. Es imposible escapar a la nueva situación mundial. En mi libro, la diosa o entidad divina que aparece en las últimas páginas, es la crisis: es la única instancia que posee suficiente autoridad como para impulsarnos a cambiar nuestra vida. Nuestro punto de partida es una evidencia aplastante: no podemos continuar así.

S.Z.: Mi idea no consiste tanto en buscar un “co-inmunismo” como en revitalizar la idea de un verdadero comunismo. Pero, tranquilícense, se trata más del de Kafka que el de Stalin, más el de Erik Satie que el de Lenin. Efectivamente, en su último relato Joséphine la cantante o el pueblo de las ratas , traza la utopía de una sociedad igualitaria, un mundo con artistas, como esta cantante Joséphine, cuyo canto reúne, subyuga y deja pasmadas a las multitudes, y que es celebrada sin por ello obtener ventajas materiales.

Una sociedad de reconocimiento que mantiene lo ritual, revitaliza las fiestas de la comunidad, pero sin jerarquía ni gregariedad. Idem para Erik Satie. Sin embargo, todo parece alejar de la política al famoso autor de las Gymnopédies . El mismo declaraba componer una “música de amueblamiento”, una música ambiental o de fondo. Y no obstante fue miembro del Partido Comunista. De todos modos, lejos de escribir cantos de propaganda, él daba a escuchar una suerte de intimidad colectiva, justo lo opuesto a la música de ascensor. Y es esa mi idea del comunismo.

Para salir de la crisis, usted, Sloterdijk, opta por la reactivación de los ejercicios espirituales individuales, en tanto que usted, Zizek, insiste en las movilizaciones políticas colectivas y en la reactivación de la fuerza emancipadora del cristianismo. ¿Por qué tales divergencias?

P.S.: Yo propongo introducir el pragmatismo en el estudio de las presuntas religiones: esa dimensión pragmática obliga a mirar más de cerca qué hacen los religiosos, a conocer las prácticas interiores y exteriores, que se pueden describir como ejercicios que forman una estructura de personalidad. Lo que yo llamo el sujeto principal de la filosofía y la psicología es el portador de las series de ejercicios que componen la personalidad. Y algunas de las series de ejercicios que constituyen la personalidad pueden describirse como religiosas.

¿Pero qué significa esto? Se hacen ejercicios mentales para comunicarse con un partenaire invisible, son cosas absolutamente concretas que es posible describir, no hay nada de misterioso en eso. Creo que hasta nueva orden, el término “sistema de ejercicios” es mil veces más operativo que el término “religión” que remite a la santurronería estatal de los romanos. No debemos olvidar que la utilización de los términos “religión” “piedad” o “fidelidad” estaba reservada en tiempos de los romanos a los epítetos que llevaban las legiones romanas estacionadas en el valle del Rin y en todas partes. El privilegio más elevado de una legión era portar los epítetos pia fedelis , porque eso expresaba una lealtad particular al emperador en Roma. Creo que los europeos simplemente olvidaron lo que quiere decir religio . La palabra significa literalmente “diligencia”. Cicerón dio la etimología correcta: leer, legere , religere , es decir, estudiar atentamente el protocolo para organizar la comunicación con los seres superiores. Es, por ende, una suerte de diligencia o en mi terminología, un código de entrenamiento. Por esa razón creo que “la vuelta de lo religioso” sólo sería eficaz si pudiera llevar a prácticas de ejercicios intensificados. Por el contrario, nuestros “nuevos religiosos” no son, la mayoría de las veces, más que soñadores perezosos. Pero en el siglo XX, el deporte se impuso en la civilización occidental. No volvió la religión, reapareció el deporte, después de haber sido olvidado durante casi 1.500 años. No fue el fideísmo sino el atletismo el que ocupó el primer plano. Pierre de Coubertin quiso crear una religión del músculo en los primeros años del siglo XX. Fracasó como fundador de una religión, pero triunfó como creador de un nuevo sistema de ejercicios.

S.Z.: Considerar la religión como un conjunto de prácticas corporales ya existía en las vanguardias rusas. El realizador soviético Serguei Eisenstein (1898-1948) escribió un texto muy bello sobre el jesuita Ignacio de Loyola (1491-1556) como alguien que sistematizó algunos ejercicios espirituales. Mi tesis sobre la vuelta al cristianismo es muy paradójica: creo que solamente a través del cristianismo uno puede sentirse verdaderamente ateo.

Si consideramos los grandes ateísmos del siglo XX, se trata en realidad de una lógica totalmente distinta, la de un “creditismo” teológico. El físico danés Niels Bohr (1885-1962) uno de los fundadores de la física cuántica, recibió la visita de un amigo en su dacha . Este sin embargo se resistía a pasar la puerta de su casa por una herradura que estaba clavada -una superstición para impedir que entraran los malos espíritus. Y el amigo le dijo a Bohr: “Eres un científico de primer nivel, ¿cómo puedes creer en esas supersticiones populares?” “¡No las creo!” respondió Niels Bohr. “¿Pero entonces por qué dejas esa herradura?”, insistió el amigo. Y Niels Bohr tuvo esta respuesta excelente: “Alguien me dijo que da resultado aunque uno no crea”. Sería una imagen bastante buena de nuestra ideología actual. Creo que la muerte de Cristo en la cruz significa la muerte de Dios y que ya no es más el Gran Otro que mueve los hilos. La única forma de ser creyente, después de la muerte de Cristo, es participar en vínculos colectivos igualitarios. El cristianismo puede ser entendido como una religión de acompañamiento del orden de lo existente o una religión que dice “no” y ayuda a resistir. Creo que el cristianismo y el marxismo deben combatir juntos la marejada de nuevas espiritualidades así como la gregariedad capitalista. Yo defiendo una religión sin Dios, un comunismo sin amo.

El momento histórico que atravesamos parece estar signado por la ira. Una indignación que culmina en la consigna “¡Fuera!” de las revoluciones árabes o las protestas democráticas españolas. Ahora bien, según Zizek, usted Sloterdijk es demasiado severo con los movimientos sociales que a su criterio provienen del resentimiento.

P.S.: Hay que distinguir la ira del resentimiento. Hay toda una gama de emociones que pertenecen al régimen del thymos , o sea, al régimen del orgullo. Existe una suerte de orgullo primordial, irreductible, que está en lo más profundo de nuestro ser. En esa gama del thymos se expresa la jovialidad, contemplación benévola de todo lo que existe. Aquí, el campo psíquico no conoce trastorno. Si bajamos en la escala de los valores, es el orgullo de sí mismo.

Bajamos un poco más y es la vejación de ese orgullo lo que provoca la ira. Si la ira no puede expresarse, está condenada a esperar para expresarse más tarde y en otra parte, eso lleva al resentimiento, y así hasta el odio destructivo que quiere aniquilar el objeto del cual salió la humillación. No olvidemos que la buena ira, según Aristóteles, es el sentimiento que acompaña al deseo de justicia. Una justicia que no conoce la ira es una veleidad impotente. Las corrientes socialistas del siglo XIX y XX crearon puntos de recolección de la ira colectiva, algo justo e importante. Pero demasiados individuos y demasiadas organizaciones de la izquierda tradicional se deslizaron hacia el resentimiento. De ahí la urgencia de pensar e imaginar una nueva izquierda más allá del resentimiento.

S.Z.: Lo que satisface a la conciencia en el resentimiento es más perjudicar al otro y destruir el obstáculo que beneficiarme yo mismo. Nosotros los eslovenos somos así por naturaleza. Conocerán la leyenda en la que a un campesino se le aparece un ángel y le pregunta: “¿Quieres que te dé una vaca? ¡Pero cuidado, también le daré dos vacas a tu vecino!” Y el campesino esloveno dice: “¡Por supuesto que no!” Pero para mí, el resentimiento, no es nunca la actitud de los pobres. Más bien la actitud del pobre amo, como Nietzsche lo analizó tan bien. Es la moral de los “esclavos”.

Sólo que se equivocó un poco desde el punto de vista social: no es el verdadero esclavo, es el esclavo que, como el Fígaro de Beaumarchais, quiere reemplazar al amo. En el capitalismo, creo que hay una combinación muy específica entre el aspecto timótico y el aspecto erótico. Es decir, que el erotismo capitalista es mediatizado en relación a un mal timotismo, que engendra el resentimiento. Estoy de acuerdo con Sloterdijk: en el fondo, lo más complicado es cómo pensar el acto de dar, más allá del intercambio, más allá del resentimiento. No creo realmente en la eficacia de esos ejercicios espirituales que propone Sloterdijk. Soy demasiado pesimista para eso. A esas prácticas auto-disciplinarias, como en los deportistas, yo quiero agregar la heterotopía social. Por eso escribí el capítulo final de Vivre la fin des temps , donde vislumbro un espacio utópico comunista, refiriéndome a las obras que dan a ver y oír lo que podríamos llamar una intimidad colectiva. Me inspiro también en esas películas de ciencia ficción utópicas, donde hay héroes errantes y tipos neuróticos rechazados que forman verdaderas colectividades. Los recorridos individuales también pueden guiarnos. Suele olvidarse que Victor Kravtchenko (1905-1966), el dignatario soviético que denunció muy temprano los horrores del estalinismo en J’ai choisi la liberté y que fue ignominiosamente atacado por los intelectuales pro-soviéticos, escribió una continuación, J’ai choisi la justice , mientras luchaba en Bolivia y organizaba un sistema de producción agraria más equitativo. Hay que alentar a los Kravtchenko que emergen en todas partes, desde América del Sur hasta las orillas del Mediterráneo.

P.S.: Considero que usted es víctima de la evolución psico-política de los países del

Este. En Rusia, por ejemplo, cada uno carga sobre sus hombros con un siglo entero de catástrofe política y personal. Los pueblos del Este expresan esa tragedia del comunismo y no salen de ella. Todo eso forma una especie de vínculo de desesperación autógena. Yo soy pesimista por naturaleza, pero la vida refutó mi pesimismo original. Soy, por así decirlo, un aprendiz de optimista. Y en eso pienso que estamos bastante cerca uno del otro porque en cierto sentido recorrimos biografías paralelas desde puntos de partida radicalmente diferentes, leyendo los mismos libros.

El caso Dominique Strauss-Kahn: ¿es un simple caso de moralidad o un síntoma de un malestar más importante?

P.S.: Se trata de un caso planetario que supera el hecho policial. Dominique Strauss-Kahn tal vez sea inocente. Pero esa historia revela que el poder exorbitante que ostenta un individuo puede crear una suerte de religión de los poderosos que yo calificaría de panteísmo sexual. Creíamos haber terminado con los reyes sol. Pero, curiosamente, el siglo XXI multiplica por diez mil a esos hombres de poder que piensan que todos los objetos de su deseo pueden ser penetrados por su irradiación.

S.Z.: El único aspecto interesante del caso DSK es el rumor que circuló de que sus amigos se habrían acercado a la familia de la supuesta víctima en Guinea para ofrecerle una suma exorbitante de dinero si Nafissatou Diallo retiraba su denuncia. Si eso es verdad, ¡qué dilema! ¿Qué elegir, la dignidad o el dinero que puede salvar la vida de una familia, dándole la posibilidad de vivir en la prosperidad? Eso es lo que resumiría la verdadera perversión moral de nuestro tiempo.

(c) Le Monde, 2011.

Traduccion de Cristina Sardoy.
[Publicado en la Revista Ñ de Clarín]

Slavoj Zizek básico
Eslovenia, 1949. Filósofo

Este filósofo, conocedor tanto del idealismo alemán como de la obra de Jacques Lacan, es doctor en psicoanálisis. Su trabajo sobre el cine, sismógrafo de las grandes tendencias y convulsiones que sacuden la sociedad, se inscribe en la línea de los estudios culturales fundados por el pensador marxista estadounidense Fredric Jameson. Un pensamiento marxista al que este ex candidato del partido esloveno Democracia Liberal en 1991 siguió ligado a pesar de la desaparición del bloque del Este. Se declaró próximo al filósofo francés Alain Badiou cuando este último fue atacado. Autor prolífico, escribe regularmente tribunas en la prensa internacional sobre geopolítica. Entre sus libros, se destacan “Mirando al sesgo”, “Sobre la violencia”, “Cómo leer a Lacan”, “El títere y el enano”, “Porque no saben lo que hacen”, “Amor sin piedad” o el reciente “Vivre la fin des temps” (Flammarion).

Peter Sloterdijk básico
Alemania, 1947. Filósofo

Profesor de filosofía y estética Sloterdijk, es actualmente rector de la universidad de Karlsruhe y enseña también en Bellas Artes de Viena. Desde su “Crítica de la razón cínica” (1987), viene mezclando sin cesar reflexiones metafísicas (”Ensayo de intoxicación voluntaria”, 2001) con ensayos políticos (”Théories des après-guerres. Remarques sur les relations franco-allemandes después 1945″, 2008). Algunos trabajos como “Normas para el parque humano” (2000) desataron fuertes polémicas en Alemania. Su voluminosa producción aborda numerosos temas, entre otros, “Ira y tiempo” (2007), un “análisis psico-político” de las luchas contemporáneas. También es autor de una serie de obras consagradas a una reflexión a fondo sobre el rol de la forma redonda en filosofía y sobre las representaciones que la acompañan (la última de ellas es “Globes Sphères II”, Libella, 2010). De su extensa obra pueden destacarse “El pensador en escena”, “Eurotaoísmo” y Extrañamiento del mundo (Premio Ernst Robert Curtius 1993). Acaba de publicar, “Tu dois changer ta vie” (Libella/Maren Sell, 2011).

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Comentarios.

  1. Laura G. Podetti dice:

    Es un tema muy complejo, crisis civilizatoria final y religión, que tenía entendido también significa re-ligar. Pero es curioso que los dos pensadores invoquen una religión solo simbólica, por los ejercicios espirituales y las vinculaciones en la sociedad di-sociada, cuyos fragmentos flotan a la deriva en un mar de espanto.
    Cualquier cosa, teoría y práctica, una esperaría, despues de haber sobre-vivido al siglo XX, pero nunca un reconocimiento craso de la necesidad de la co-munión entre los hombres, la comunidad, como fue la del cristianimo, intentó el comunismo al principio en la URSS y el socialismo utópico, idem de muchas versiones que parecen atender más a la salvación personal, que a la unidad del género humano. Esta es la única receta para seguir andando, aun en la incertidumbre. La fe, fidelitas, lo es porque espera contra toda esperanza, porque cree, no en una herradura o en una imagen o supuesta aparición milagrosa, sino en Dios. En el mundo una inmensa mayoria sigue comunicándose con su Dios, por medio de la oración.
    No puedo comentar más estas brillantes exposiciones, me falta preparación y tiempo, pero recuerdo que se atribuye a Malraux, ministro de Cultura de Francia con De Gaulle, y desde su ateísmo la frase: “el siglo XXI, será creyente o no será”.

  2. Pedro Colombo dice:

    Hay un libro muy importante sobre este tema de Hilaire Belloc, titulado “La crisis de nuestra civilización”, publicado por Editorial Sudamericana en el año 1939, justamente cuando Alemania comenzaba su invasión exterminadora hasta límites por entonces insospechados.

  3. Roberto Sartor dice:

    Creo que es certero hablar de “crisis de la civilización” actual, esta civilización que es una derivación -superadora hasta la autodestrucción-, que renació como sintesis de otra civilizacion-síntesis grecolatina-judeocristiana.
    No conozco mucho de estos dos pensadores que sugieren algunas alternativas… no muy claras para mi, que no he leido sus libros.
    Ahora que se ha puesto de moda el 2012 como un límite y al escuchar a los expositores de la 66-a asamblea de la ONU, uno solo puede concluir que este caos ya no tiene solución, fuera de las leyes intrínsecas del caos mismo.
    El cinismo de Obama y de los europeos en bancarrota bombardeando Libia para apoderarse de su petroleo, resulta patético y vomitivo por su hipocrecía.
    Me leí atentamente en ingles (está en la pagina de la ONU) el discurso de Mahmoud Ahmadinejad y es el UNICO que le ha cantado las VERDADES-VERDADES a este occidente sangriento que ya no tiene remedio como civilización.
    Hemos llegado a la “globalizacion” gracias a la maravilla de la tecnologia. Por primera vez estamos alcanzando una “conciencia planetaria”: somos una humanidad en estado evolutivo sobre un pequeño planeta al que estamos destruyendo pero que reacciona y reaccionará con violencia para liquidarnos, aunque algunos sueñen con sobrevivir en algun “arca de Noé” o en cuevas subterraneas.
    En realidad -fuera de las religiones- nadie nos ha podido explicar lo que somos, de donde venimos ni a donde vamos. Y recien ahora nos estamos haciendo una idea de lo que es el COSMOS infinito, del que somos particulas -aparentemente “algo concientes” pero bastante “inconcientes”.
    Fracasó el sueño de una “hermandad universal” planetaria, solidaria y cooperativa, propuesta durante dos mil años por el judeo-cristianismo.
    Irakies-iranies (Sumer-Akad-Persia) parecen conservar una memoria genética superior a la norteamericana y europea, junto a Egipcios o Mayas o Indúes… Quizas puedan ayudar a “salvarnos”, aun “contaminados” ya como estan de la “way of life” occidental sin remedio.
    Dicen, -los que creen saber cosas que todos ignoramos-, que ya existió otra humanidad -u otras humanidades desaparecidas-, por lo que en ciclos cosmicos de infinita duración, podemos ser reducidos a polvo y desaparecer, como la Atlantida, Lemuria…y volver a renacer de las cenizas o ser resembrados por los ET “jardineros del cosmos”.
    Ojalá que antes del fin de este ciclo alcancemos por lo menos a saber quienes somos. de donde venimos y a donde vamos: cuestiones fundamentales de las que siempre se ocuparon los filósofos, hoy como todos, bastante confundidos.-

  4. Gonzalo De Sola Ricardo dice:

    Ha habído últimamente como un sino en contra de lo que es la civilización occidental….no se por que razones que no sean en la búsqueda de facilismos y no de esfuerzos…pero hay que reconocer que esto comienza desde los tiempos de los filósofos griegos y se ha venido conformando eficientemente mal que bién….de que hay fallos y de que aparecen síntomas colaterales ,si,pero es allí donde el hombre deberá actuar y sincerarse tanto con las amenazas solventándolas y actuando acorde como con el peligro de extinsión tratando de dar golpes de timón reorientando y reproporcionando las acciones de la humanidad impulsando la libertad como mas preciado tesoro.

  5. Gonzalo De Sola Ricardo dice:

    El término COINMUNISMO me sorprendió e impresionó muchisimo es como para pensar lo acertado que es….por cierto.

  6. ME PARESE MUY BUENO. GENER dice:

    TENEMOS QUE SEGUIR LUCHANDO JUNTOS POR UN MUNDO MEJOR. UNIENDO A LOS TRABAJADORES Y EXPLOTADOS DEL MUNDO … TRABAJADORES UNIOS. KARL MARX.
    UN MUNDO MEJOR ES POSIBLE EN SOCIALISMO. CON EL COMANDANTE CARACHE

  7. PABLO ALBERTO BOGGIO-MARZET dice:

    MUY DE ACUERDO CON LO EXPRESADO POR LAURA.TAMBIEN CON LO MANIFESTADO POR ROBERTO SARTOR.NO OCURRE LO MISMO CON LO QUE DICE PEDRO COLOMBO, EN CUANTO HE LEIDO -HACE CERCA DE MEDIO SIGLO- LA OBRA DE HILAIRE BELLOC QUE MENCIONA. BELLOCQ ES UN GRAN CATOLICO -MIEMBRO DEL LLAMADO GRUPO CHESTERTON- QUE DEFIENDE A LA IGLESIA DE LOS ATAQUES DEL CAPITALISMO Y DEL COMUNISMO. REIVINDICA LO ACTUADO POR LA MISMA DURANTE LA EDAD MEDIA Y MODERNA, ESPECIFICANDO QUE LOS BIENES ECLESIASTICOS SE HALLABAN AL SERVICIO DE LOS POBRES. CONOCE MUY BIEN LA HISTORIA DE SU PATRIA - LA “TIERRA DE LOS ANGLOS” acerca de la cual escribio varios libros, y su herencia familiar francesa se refleja en su interes por la historia del continente europeo, partiendo desde la epoca romana. REIVINDICA ESPECIFICAMENTE A LOS SISTEMAS CORPORATIVOS -TANTO CLASICOS -GRECOROMANOS- COMO LOS MEDIOEVALES, EN LOS CUALES REGIA EL “ESTATUTO”, REEMPLAZADO LUEGO POR EL “CONTRATO” en las sociedades actuales dominadas por el capitalismo, con los resultados desastrosos que tenemos a la vista. ATACA EL SAQUEO DE LA IGLESIA POR PARTE DE LA TIRANIA ANGLICANA, CUYOS VARIADOS EXPONENTES -DE LOS TUDOR EN ADELANTE- HAN SIDO MINIMIZADOS POR LA HISTORIA OFICIAL INGLESA, PESE A LA PARANOIA HOMICIDA DE SUS FUNDADORES, entre ellos un verdadero “BARBA AZUL” britanico. HAY QUE RECORDAR TAMBIEN EL ODIO A ESPAÑA, Y A LA AMERICA ESPAÑOLA,verdadero “motor”de la politica inglesa durante siglos, corporizado en el verdadero “sitio” militar que impuso a traves de la pirateria,el contrabando y la trata de negros.Este bloqueo se manifesto incluso en la Inglaterra republicana, cuando el unico dictador de ese signo -que intento fundar una nueva monarquia- quiso apoderarse de la isla La Española, y al ser apaleado por los españolenses -actuales dominicanos- tuvo que conformarse con la casi despoblada Jamaica. BELLOC REIVINDICA IGUALMENTE A LO QUE SE LLAMA EN FRANCIA “antiguo regimen” en lo que concierne a los gremios, abolidos por la revolucion, y que sobrevivieron en Inglaterra bajo el nombre de “GUILDAS”. Por su apego al regimen de las corporaciones -manifestado en la Europa de su tiempo por numerosos experimentos modernos- fue visto como fascistizante. HOY POCOS RECUERDAN QUE ESTOS SISTEMAS CONTARON CON LA BENDICION -MASONICA SI SE QUIERE- DE CHURCHILL, alrededor de 1930. Se trataba de los pioneros: ITALIA -MUSSOLINI-, POLONIA-PILSUDSKY, TURQUIA-ATATURK, AUSTRIA-DOLLFUSS. Y EN EL MUNDO LUSOFONO, EL “ESTADO NOVO” de Salazar y de GETULIO VARGAS. HOY LA PROPIA “CULTURA K” reconoce la influencia citada en PERON -EJEMPLO LA PRIMERA CONSTITUCION DEL CHACO, obra del mismo,que tenia una camara corporativa, o sea de representacion funcional. FERMIN CHAVEZ llamaba a esta concepcion de COMUNIDAD ORGANIZADA, “democracia social” (doble representacion). Esto caracteriza a las llamadas “terceras posiciones” :ITALIA-ALEMANIA EN LA EPOCA DEL “PACTO DE ACERO” VER LA PRIMERA EDICION DE “La hora de los Pueblos”, pàgina 150. POR LO VISTO PERON NO CAMBIO SU OPINION EN ALREDEDOR DE 30 años. CHURCHILL SI LO HIZO, Y EL MOTIVO ES EVIDENTE: NINGUNO DE LOS ESTADOS CORPORATIVOS DE 1930 y aledaños PODIA AMENAZAR LOS INTERESES IMPERIALES DE GRAN BRETAÑA, SALVO ALEMANIA, QUE EN ESE MOMENTO TODAVIA NO TENIA AL NACIONALSOCIALISMO EN EL PODER. ESPAÑA RECIEN INGRESO A ESE SISTEMA A PARTIR DE 1939, Y DE MANERA IMITATIVA, CARACTERIZADO ADEMAS POR EL DOBLE JUEGO DE FRANCO. CHURCHILL INTENTO BORRAR LUEGO LAS PRUEBAS DE SU TEMPRANA ADHESION AL FASCISMO, SIN MUCHO EXITO. PERON, POR SU PARTE, SIEMPRE ATRIBUYO SU CAIDA DE 1955 A LOS INGLESES, GOBERNADOS HASTA EL 2 DE ABRIL DE ESE AÑO POR ESE SEÑOR, Y LUEGO DE SU RENUNCIA POR SU DELFIN “SIR ANTHONY EDEN”, artero pero sin la habilidad de su antecesor. SALUDOS, Y HASTA OTRA OPORTUNIDAD.

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