N° 953 - Geopolítica de Hispanoamérica, nuestro norte es el Sur

- | 17 de Diciembre de 2013 ≈ 17:01 | tamaño de texto | versión para imprimir

Por José Ramón Bravo

El célebre pintor uruguayo Joaquín Torres García, referente académico de las artes plásticas del siglo XX y divulgador de la corriente constructivista, afirmó una vez: “en realidad, nuestro norte es el Sur. No debe haber norte, para nosotros, sino por oposición a nuestro Sur. Por eso ahora ponemos el mapa al revés, y entonces ya tenemos justa idea de nuestra posición, y no como quieren en el resto del mundo. La punta de América, desde ahora, prolongándose, señala insistentemente el Sur, nuestro norte.” Lo cierto es que estamos tan acostumbrados a ver el mapa del mundo según nos lo presenta la cartografía tradicional que cualquier otra representación nos resulta extraña y confusa. Pero, por lo que respecta a nuestra América, estos mapas contienen dos graves distorsiones: a) la proyección utilizada muestra a los países del hemisferio norte con un tamaño muy superior al que en realidad tienen, y tanto más erróneamente grandes cuanto más cerca de los polos; b) Europa aparece en una posición claramente central en el hemisferio norte, como si, desde su privilegiada posición, le correspondiera naturalmente “dominar” el mundo. Este eurocentrismo podía tener una explicación cuando las grandes potencias europeas controlaban las rutas marítimas, pero tal vez no es tan apropiado hoy día, cuando precisamente las dos mayores potencias económico-militares del mundo (Estados Unidos y China) aparecen en posiciones periféricas en dichos mapas. Y para hacernos una idea de la gran distorsión del tamaño real de los países, baste considerar que, en una de las proyecciones cartográficas más frecuentes, la de Mercator, la isla de Groenlandia aparece con un tamaño superior al de América del Sur, cuando en realidad es… ¡ocho veces más pequeña!

En este artículo vamos a hablar de importantes datos geográficos de Hispanoamérica, para intentar dar una idea más precisa de su posición en el mundo y cómo esta deberá determinar su geopolítica en un hipotético futuro como una Nación unida. Vamos a explicar por qué la ubicación concreta de un determinado país en el mundo determina, en gran medida, su importancia. Hablaremos, pues, de geoestrategia hispanoamericana. Para ello hemos elegido una ilustración que muestra el mapa del mundo en posición invertida: el hemisferio sur aparece en la parte superior y el hemisferio norte en la inferior; y el continente americano aparece en posición central.

Representación invertida del mapa del mundo, con el continente Americano en el centro. El territorio que aparece en color morado corresponde a Hispanoamérica.

¿Por qué esta representación cartográfica? Sencillamente porque en ella podemos ver la América de habla española en una posición más central, y así podemos analizar y comprender por qué cuenta con las características geográficas que son propias de una superpotencia. Para ello, consideraremos la hipótesis de que Hispanoamérica ya fuera un solo país unido.

Las fortalezas de la América hispanohablante

Si observamos atentamente el mapa, vemos que Hispanoamérica sería la única nación cuyo territorio se reparte, de forma más o menos equilibrada, entre los hemisferios norte y sur (algo más de 4.600 Km2 en el hemisferio norte y poco más de 6.700 Km2 en el sur). Su población, en cambio, está más concentrada en el norte, pues cerca de 260 millones de hispanoamericanos (dos tercios del total) viven al norte del ecuador terrestre Los otros grandes “países-continente” del mundo se ubican, al menos mayoritariamente, en uno solo de los hemisferios (En el norte: Estados Unidos, China, Rusia, Canadá; en el sur: Australia y Brasil).

De los Estados que hoy componen Hispanoamérica, México aporta casi un tercio de la población total y Argentina aporta casi la cuarta parte de todo el territorio.

La población estimada actual de Hispanoamérica es de unos 390 millones de habitantes (sin contar la población hispanoamericana emigrada a otros países) y la proyección para 2020 supera los 400 millones. Es decir, es la tercera potencia demográfica de la tierra, sólo por detrás de China y la India. La población hispanoamericana supera a la de Estados Unidos en más de 70 millones y es casi el doble de la de Brasil. La ventaja de Hispanoamérica respecto a China y la India es que, al contar con mayor superficie, no está superpoblada, y posee recursos naturales suficientes para mantener a una población bastante superior. Además es cultural y lingüísticamente más compacta que los dos gigantes asiáticos, y su productividad y nivel general de desarrollo son superiores a los de aquellos.

Hispanoamérica posee una superficie de 11.440.000 Km2, y sólo existe un país en todo el mundo que la supere en territorio: Rusia. Sin embargo, la ventaja de Hispanoamérica es que su territorio se ubica en zonas mayoritariamente templadas, mientras que gran parte de Rusia posee un clima extremo que hace más difícil la habitación humana, y gran parte de su territorio se encuentra dentro del círculo polar ártico. Además, la población de Hispanoamérica es 2,8 veces la de Rusia, superándola en más de 240 millones. Es decir: Hispanoamérica cuenta con las enormes ventajas de un gran territorio y población, pero no tiene los inconvenientes de la despoblación de Rusia o Canadá, o la superpoblación de China y la India.

De los Estados que hoy componen Hispanoamérica, México aporta casi un tercio de la población total y Argentina aporta casi la cuarta parte de todo el territorio.

Hispanoamérica posee extensas costas en los dos mayores océanos del mundo: Atlántico y Pacífico. Toda la fachada marítima americana del Pacífico Sur y gran parte de la del Pacífico Norte, de forma ininterrumpida desde Tijuana (México) hasta el extremo sur de Chile, pertenece a la América de habla española. Esta larguísima línea de costa en el Pacífico le otroga una enorme ventaja estratégica, ya que le permite la comunicación directa por vía marítima (interoceánica) con toda el Asia Oriental y Oceanía. Por el lado del Atlántico, también cuenta con extensas costas tanto en el Sur como en el Norte a través del Mar Caribe, el cual se halla literalmente “rodeado” por países de habla española. Esto le permite la comunicación marítima directa con Europa y toda el África Occidental.

El extremo más meridional de América del Sur se halla a tan sólo 1.000  kilómetros de la Antártida, continente dotado de ingentes recursos naturales, y los Estados de Chile y Argentina cuentan con bases y población permanente en dicho continente durante todo el año. Desde al Atlántico Sur, es posible, así mismo, la comunicación marítima con el Océano Índico sin tener que atravesar ninguna frontera terrestre ni estrechos intercontinentales. Además, Hispanoamérica posee el que puede considerarse, tal vez, como el punto de comunicación inter-oceánico más importante y estratégico del mundo: el Canal de Panamá.

De este modo, la privilegiada ubicación geográfica de la América hispanohablante hace de esta un territorio de enorme potencial geoestratégico al unir los hemisferios norte y sur y los dos mayores océanos.

Hispanoamérica es parte de un gran “continente-isla”, separado del resto de masas continentales por los dos grandes océanos. Por lo tanto, en el caso hipotético de un ataque bélico o invasión por tierra, estos sólo podrían realizarse entrando desde Estados Unidos o Brasil, pero los asiáticos necesitarían atravesar el mar Pacífico, y europeos y africanos habrían de cruzar el Atlántico. Un ataque a Hispanoamérica habría de realizarse, en teoría, por aire o por mar. Sin embargo, en la práctica esto también resultaría sumamente difícil si estuviera unida como un solo país, porque constituiría una formidable potencia con capacidad para dificultar el ataque exterior a su territorio por vía marítima o aérea.

Otro importante factor de enorme importancia estratégica para Hispanoamérica son sus enormes recursos naturales. Algunos datos clave nos darán una idea más precisa de su inmenso potencial. Hispanoamérica cuenta con casi un millón de kilómetros cuadrados de tierras cultivadas (la mayor parte de las cuales pertenecen a Argentina y México), lo que la sitúa entre las cinco mayores potencias agrícolas del mundo, junto a Estados Unidos, China, Rusia e India. Por su producción de energías primarias, se situaría entre las cuatro mayores potencias mundiales, por detrás de China, Estados Unidos y Rusia. Considerada como un único país, Hispanoamérica sería el primero del mundo por su masa forestal (cerca de 5 millones de kilómetros cuadrados), por sus recursos hídricos renovables (cerca de 10.000 kilómetros cúbicos), por su producción de oro, de plata y de cobre, y por sus reservas probadas de petróleo. Y, por muchos otros conceptos, Hispanoamérica se encuentra, por razones obvias de tamaño, en los primeros lugares del mundo, junto a las otras grandes potencias.

De este modo, la privilegiada ubicación geográfica de la América hispanohablante hace de esta un territorio de enorme potencial geoestratégico al unir los hemisferios norte y sur y los dos mayores océanos.

Pero además hay que tener en cuenta la denominada plataforma continental, que es la superficie de fondo submarino próxima a la costa (continuación submarina de los continentes) en la que abundan los recursos animales, vegetales y minerales, por lo que es suma importancia económica. Tal como está definida por los convenios internacionales, la plataforma continental correspondiente a Hispanoamérica es la tercera mayor del mundo, tan sólo por detrás de las de Rusia y Canadá. Y la denominada Zona Económica Exclusiva (ZEE) -o “mar patrimonial” de Hispanoamérica- es mayor que la de cualquier país del mundo, incluido Estados Unidos.

Si la América de habla española cuenta con todas las características mencionadas, ¿por qué no es una superpotencia?, ¿por qué no es la rectora del mundo, como correspondería a su estratégica ubicación en el mundo y a sus enormes ventajas geográficas, que no tienen rival?

En su obra “La involución hispanoamericana” el abogado y economista argentino Julio Carlos González, siguiendo la teoría del geógrafo  Halford J. Mackinder, nos explica que el mundo se divide en dos grandes áreas: una gran masa terrestre rodeada por el mar, a la que denomina “gran isla del mundo” (cuyo corazón es Rusia), y el “anillo insular y de bases marítimas” que rodea a la masa terrestre (cuyo corazón es Inglaterra). A diferencia de la masa terrestre, el “anillo insular” (hoy, la “Commonwealth”, nombre actual del Imperio británico) crece de forma multiplicadora, como una encina, y es una fuerza centrífuga que siempre ha pretendido -¡consiguiéndolo!- el control de las islas que rodean a los continentes, desde las que han logrado dominar el mundo entero. Frente a esto, Mackinder pronosticó que Estados Unidos se convertiría, al final, en una “potencia oriental” y así mismo afirmó algo que es de suma importancia para nosotros: el destino del mundo, hoy como ayer, está dado por la posesión de América del Sur (la mitad de la cual pertenece a Hispanoamérica). La célebre tercera posición de ese gran visionario que fue Juan Domingo Perón (citamos textualmente a J.C. González): “fue, en términos geopolíticos, un concepto hemisférico frente a la gran masa terrestre con corazón en Rusia (”heartland”) y frente al gran anillo insular con corazón en Gran Bretaña (”heartsea”). Si la América del Sur puede tener una influencia decisiva, las Américas Hemisféricas pueden tener una fuerza propia, centrífuga y centrípeta. De tierra. De mar. De aire. Una nueva alternativa para la humanidad. El hombre puede y debe cambiar el curso monetarista de la historia”.

Ese es, precisamente, el destino de nuestra Patria Grande, la América de habla española. Salvarse, primero, ella, para después salvar al mundo. Pero para lograrlo, aún nos falta algo que es de vital importancia: un Estado hispanoamericano. Este es el motivo por el que, todavía hoy, la América hispana es una nación invisible a los ojos del mundo y de los propios hispanoamericanos.

José Ramón Bravo
[Publicado en www.hispanoamericaunida.com]

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Comentarios.

  1. LUCIANA dice:

    ES UN POCO RARO PARECE ESCRITO CON SORNA ¡PORQUE SOLO HISPAHIS HABLANTES,BRASIL ES TAN IBÉRICO COMO LOS DEMÁS. MQUE NO SE PREO CUPE TANTO ESTE SR. DIOS SABE MÁS Y NO CREO QUE HAGA MAPAS

  2. furli dice:

    ,,el solo hecho de excluir a Brasil del proyecto de Patria Grande invalida esta visión Geopolítica.
    Todo huele a nacionalismo del viejo, siempre incompleto, siempre excluyente, siempre fagocitado por los clásicos de siempre. Ni que decir de los actuales alineamientos: México, Chile, Perú y Colombia,,,de la mano de quién? En fín, el calor prohija estos dislates.

  3. roberto dice:

    Me gusto mucho este artículo, una reflexión: ya es hora que nos cansemos de soportar sobre nuestras espalda al viejo mundo que nos explotó, robandonos nuestras riquezas durantes siglos para poder ser ellos los dueños del mundo, ricos y poderosos, hoy nosotros tenemos lo que mas ellos precisan: LOS ALIMENTOS, digamos basta y comencemos a recuperar lo nuestro.

  4. Héctor C. Moreno dice:

    Ojo. Atengámonos a la brújula. El Norte sigue siendo el Norte. De ahí vendrá todo el dinero que necesitaremos que nos presten. Ahí es donde podremos vender la poca carne y el poco trigo que nos queda. Estamos rodeados de agua y territorios congelados y sin población significativa. Los pingüinos no sirven como mercado porque no nos comprarán ni yerba mate. Conviene avanzar con un ojo puesto en el Norte para no perder, por enésima vez, la orientación.

  5. Héctor C. Moreno dice:

    Sigamos confiando en la brújula. El Norte sigue siendo el Norte y de allí provendrán los préstamos e inversiones que necesitamos. Estamos rodeados de agua e hielo, será difícil desarrollar mercados para la fauna marina y los pingüinos que hay en la Antártida. Mejor sigamos avanzando con un ojo puesto en el Norte, que es donde están los mercados interesados en comprar la poca carne y el poco trigo que nos queda.

  6. Pablo dice:

    Me parece sumamente interesante el enfoque, que comparto, aunque quizás con algunos matices. En algún comentario se hizo referencia a la omisión, en el análisis, de Brasil. Yo comparto lo que afirma Marcelo Gullo en su libro “Argentina-Brasil: la gran oportunidad” en el sentido de que es juntos que nos salvaremos, o al menos no seremos títeres de otros. Pero también es cierto que a Brasil hay que ponerle límites en sus pretensiones, a veces visibles, a veces embozadas (no de toda su dirigencia, pero sí del polo industrial paulista) de ser sólo ellos la cabeza de ese nuevo estado continenal, pretendiendo hacer del resto meros apéndices proveedores de materia prima, es decir, lo mismo que Inglaterra pero con ritmo carioca.

  7. josé antonio germ dice:

    Leyendo pero sobre todo viendo las imágenes y dada esta linda y extraña forma de mirar al globo terráqueo cual si fuera más un cuadro no realista que realista al sur, por lo que a partir de éstas, deberíamos aceptar que un cuadro puede la más de las veces ser norrealista que surrealista, poniendo entonces digamos que en geométrico aprieto a la Academia y su académica interpretación del arte abstracto. Por otra parte, ¡agrandémonos!, pues que siempre hay tiempo para achicarnos como sucede con la mayor parte de nuestros sueños cuando trastabillan y se dan de bruces desgracias a esa zancadilla propinada por la peor de las pesadillas: esa especie de la misma especie que lamentablemente tiene nombre y se llama hombre, ya que, pongamos como pongamos ese globo terráqueo, bien sabemos que el que está patas para arriba y de cabeza es el humano ser en su intento o no de ser humano. Si no a apreciarnos, comencemos nuevamente a preciarnos con nuestro sur, aceptando que si antes ni con católica comunión logramos aquella necesaria común unión que fuera, es y ya no debiera ser nuestra lengua y tradición, sino nuestro lenguaje y progreso al que, bien nos sopese en vez de que mal nos pese, ahora correspondiese honrar en vez de horrorizar, como que….. con este matete de que nuestro norte es nuestro sur y nuestro sur es nuestro norte ya no sé si lo dice Unasur o lo dice Unanor, que, a nuestra ansiada Patria Grande le hemos incorporado a más de renovadas tradiciones, tres nuevas lenguas, a saber: el inglés, el portugués y el holandés o neerlandés, o sea, el lenguaje oficial de la América Toda. ¡Bravo! por este José Ramón al embanderarse a la ocurrente idea que como bandera izada e idealizada en su lindo modo de imaginar el mapamundi cual si aquel otro a más de inaceptable, mapainmundi fuera. Así, vistas con este punto de vista digamos que bastante extraterrestre, cual una espectacular en vez de especular imagen satelital de patas p’arriba el mundo terrestre y sus terrenas cosas, cual si por arte de birlibirloque tuviese José Ramón su disloque, como tiene un Matías su galimatías, o un Barrabás su barrabasada o un Edmundo su raro mundo, ha, si no nacido, entonces renacido en algún lugar al norte en vez de al sur del Río Bravo, dada su nueva postural postura de, sin intentar sacar los pies sobre la tierra dada la razonabilidad de sus argumentos, poner sus zapatos de forma tal de intentar caminar el cielorraso cual si piso fuera, al así compartir así como así aquella posición y disposición mental de aquel profe uruguayo más ocurrente que en ocurrencia, así de chistosa y así hecha contra en vez de contrahecha, tal la propuesta en contrapropuesta más inversa que invertida por lo contradictoria y contrapuesta. Así que no solo tenemos que mirar a nuestro sur y sur nuestro como si nuestro norte y norte nuestro fuera, de modo tal que en pleno curso de aceptación de la linda idea, nuestro matete cual un metete en la zabeca, piense que así levantaremos cabeza, mas mente sana en cuerpo sano, de modo tal que podríamos superar esa gimnasia de genuflexión a la que estamos tan acostumbrados, intentando al menos esa otra más contorsionista en vez de extorsionista de como punto de apoyo apoyarnos en nuestros glúteos levantando así al mismo tiempo, pies y cabeza bien hacia arriba y hacia delante, pues si cabeza hacia delante y pies atrás y ambos bien arriba ….. ¡ay!pudorosa pudenda,como un buen equilibrista aguantando eso sí firmemente ese dolor que se viene con semejante postura adoptada cual un testicular dolor de esos dos compañeros así desaparecidos en tracción en vez de acción, emulando en cierta medida el gran dolor de los ovarios, cual si fuera el parejo dolor de la pareja. Graciosidad aparte del buen humor, como un más que latinoamericano barajar y como un renuevo dar de nuevo con cartas nuevas y sin marcar, como que a la estirada mesa de esa nuestra mesa que es la mesa de la Patria Grande, se asientan renovadas tradiciones viejas y lenguas nuevas en esperanza espera como a modo de esperanto, de esperando un nuevo y mejor entendimiento, cual un engrandecimiento de solo afán que, por ya nacida y por ende no nonata, aprovechase su novicia que no novata condición de ser aún un afán a asimilar, no incorporase de aquel otro, aquel afane que ya se sabe, a su ufanar, y así termine en similar o igual afán. Y cuál es ese solo afán: que a la común unión le agreguemos verdadera y adulta comunión, y que, apuntalados espiritualmente con nuestro Latinoamericano Papa de Todos, como que se viene el Concilio de Así Sea cual un Manifiesto Destino superador de aquel Destino manifiesto. Así que bienvenidos todos los datos que aporta José Ramón Bravo, que demuestran y reafirman la potencialidad hispanohablante, mas como dijera el General Perón, “mejor que decir es realizar” frase cierta de la que se infiere cierta frase: ” mejor que mostrar es realzar” y es así como vemos realzado en lila monacal esa porción americana del globo terráqueo que si bien tiene el aliciente de ver el mapa mundi al revés y no como un revés, lo que tiene de alicaído es haber dejado en el mismo incoloro color que el resto del mundo, a Brasil. Linda manera de graficar nuestra competencia cual una incompetencia; da para pensar que si por algún motivo nace la pelotudez, una de sus causas más frecuentes debe ser ese tan insistente intento de redondear la estupidez, intento en el cual me incluyo y más de una vez. Si al menos lo hubiéramos pintado con un lila pálido como incitándolo e invitándolo a participar de esa Patria Grande que aquí pasa por mentida en vez de por mentada, como queda no solo tristemente patentado y lo que es peor, documentado. Así que, participo del general disenso como que disiento en aceptar que esta lectura que nos convida Doña Agenda Reflexión, tenga el encabezado de geopolítica cuando solo es geografía política hispanohablante la que aquí nos muestra más que demuestra nuestro estimado José Ramón Bravo.

  8. Faustino Velasco dice:

    Es una visión ‘rara’ pero no desacertada de una imposición geográfica de 500 años.

    En lo que disiento es en no considerar a BRASIL como núcleo trascendente de esa unión y por otro lado en minimizar a los EEUU con un supuesto futuro de ‘orientalización’ cuyo concepto no alcanzo a comprender.

  9. Cristian Fabian dice:

    si no es mucho exagerar, la minería comenzó su robo en POTOSÍ, tmb. es sencillo calcular el monto del importe que nos tienen que devolver!!!

  10. Félix Rodríguez Trelles dice:

    Este ensayo carece de todo sentido histórico y geopolítico. Como lo demuestra el mapa que vemos arriba, excluir a Brasil de una Latinoamérica unida es un error que quisiera creer involuntario.
    El autor debe desconocer que la diferencia entre el idioma portugués que se habla en Brasil y el castellano de Hispanoamérica es mucho menor que la que existe entre las distintas variantes del idioma chino. ¡Ni hablar de los distintos dialectos árabes, ni de países bilingües como Canadá y Bélgica!
    El General Perón trabajó con ahínco en la formación del eje que llamó ABC: Argentina-Brasil-Chile, eje que la historia sigue consolidando a pesar de todos los obstáculos, y que hoy constituye el núcleo de la Unasur.
    La burguesía brasileña ha demostrado un empuje y un patriotismo del que carecen la mayoría de las clases dominantes en nuestro subcontinente. La unión de nuestros países es impensable sin ese combustible, como lo han demostrado claramente los fracasos y frustraciones de experimentos como el cubano y el venezolano, que al expulsar a los emprendedores han llevado a sus pueblos a condiciones deplorables.

  11. Osvaldo Rey sumay dice:

    Todo muy bien, pero no entiendo el grosero error de no incluir al Brasil, que si bien no es hispanoparlante su idioma es muy parecido, además su papel en una hipotética unión geopolítica es irreemplazable, como lo definió Perón con el ABC.

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